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dilluns, 23 de novembre de 2015

Convergència prepara su disolución

El coordinador general de CDC, Josep Rull, ha anunciado hoy que el partido prepara su "disolución" en el marco de la creación del nuevo partido anunciada ayer por Artur Mas. Rull ha insistido en que la nueva formación debería reunir "gente moderada, gente de orden", pero sin incluir Unió porque "no es soberanista". En su opinión, Convergència ha "sido una historia de éxito", pero ahora hay "un nuevo instrumento" uno "cambios de dinámicas organizativas". Por eso ahora "ya no es refundar CDC, sino crear un nuevo espacio". Seguir leyendo...

CDC desaparecerá con media docena de casos
de corrupción abiertos
Convergència quiere desaparecer y empezar de cero mientras la justicia está investigando media docena de casos de presunta corrupción en curso.

1. Caso Petrum (también conocido como el caso del 3%) La justicia investiga si la constructora "Teyco" (controlada por los Sumarroca - fundadores de CDC-) pagaba comisiones a Convergència a cambio de que la formación les concediera obra pública.

Por este caso fue detenido e imputado el actual tesorero del partido, Andreu Viloca. Está acusado de los delitos de prevaricación, cohecho, financiación ilegal de partidos políticos, alteración de concursos públicos, falsedad y blanqueo de capitales. Viloca ha vuelto a trabajar en CDC después de que el propio partido haya depositado 250.000€ en el juzgado para que el tesorero pudiera salir de la cárcel.

Para el caso Petrum también están imputados, entre otros, el ex tesorero de CDC, Daniel Osácar, y el máximo dirigente de Infraestructuras de la Generalitat, Josep Antoni Rosell. El caso Petrum comenzó con la denuncia de una concejal de ERC en Torredembarra.

2. Caso Pujol La justicia investiga los depósitos que la familia Pujol tiene o ha tenido en paraísos fiscales. Se investiga el origen de ese dinero y si forman parte de comisiones que los Pujol han ido acumulando a cambio de otorgar trabajos en Catalunya.

El expresidente de la Generalitat reconoció que la familia ha tenido dinero en el exterior y que forman parte de una deja que su padre le hizo. La hermana del ex president desconocía la existencia de la deja y de hecho Pujol aún no ha presentado ningún documento que certifique su versión.

Por el caso Pujol están imputados todos los hijos de Jordi Pujol, su mujer Marta Ferrusola, y el propio ex presidente de la Generalitat.

3. Caso Palau de la Música Está pendiente de juicio. La justicia investiga si Ferrovial, a través de Fèlix Millet, pagó comisiones a CDC a cambio de obra pública. También se investiga si estas comisiones las cobraron mediante la fundación de CDC Catdem

4. Caso ITV El único hijo de Jordi Pujol que se dedicó activamente a la política, Oriol Pujol, está acusado de cobrar comisiones ilícitas de empresarios del sector de las ITVs a cambio de favorecer sus intereses a través del grupo parlamentario que él dirigía.

5. Caso Pretoria Está pendiente de juicio. Se acusa a dos ex altos cargos de CDC, Macià Alavedra y Lluís Prenafeta, de cobrar presuntas comisiones para otorgar operaciones urbanísticas en varios ayuntamientos. Entre estos ayuntamiento está el de Santa Coloma cuando era dirigido por el socialista Bartumeu Muñoz-

6. Caso Innova La justicia está investigando si un grupo de empresas municipales de Reus presionaron a trabajadores del Hospital Sant Joan de Déu para que compraran las prótesis en la empresa Traiber. Estos prótesis resultaron defectuosas.

El ex primer teniente de alcalde y ex diputada de CDC en el Congreso, Teresa Gomis, fue detenida por este caso.

7. Caso Lloret El Caso Lloret ha recibido sentencia hace pocos días. El TSJC ha condenado al ex alcalde de Lloret (y exdiputado de CDC) Xavier Crespo a nueve años de inhabilitación para aceptar regalos de un presunto mafioso ruso en cambio de favorecer sus intereses urbanísticos cuando dirigía el Ayuntamiento.

Una vez conocida la condena, Crespo se dio de baja de CDC.

Esta vez también ganaremos

La amenaza yihadista es una más de las muchas amenazas que se han cernido sobre las sociedades abiertas, aunque parezca distinta y peor. Los enemigos de la democracia liberal han sido muchos y, aparentemente, muy diferentes entre sí: anarquismo, fascismo, comunismo y ahora islamismo. Diferentes, sí, pero iguales en su método: la violencia. Una violencia que, según el caso, se ejerce como terrorismo, como una guerra de guerrillas, una guerra clásica o una combinación de varias de ellas. La única diferencia cualitativa entre ayer y hoy es la que la ciencia y la tecnología han permitido al aumentar las facilidades de comunicación y la letalidad de las armas. Por lo demás, la historia se repite. El mal existe, con coartada o sin ella. Y frente al mal no tenemos otro remedio que plantarle cara.

El acervo en materia de defensa de las democracias liberales es amplio. Sabemos cómo defendernos en todos los escenarios, salvo de un ataque divino o extraterrestre. Sabemos cómo combatir en una guerra clásica, atacando o defendiendo uno o diversos territorios. Sabemos cómo hacer frente a una guerra de guerrillas y sabemos cómo luchar contra el terrorismo urbano. Y no sólo sabemos cómo hacerlo policial y militarmente, sino que también sabemos cómo hacerlo políticamente. Sabemos luchar y sabemos ganar.

Algunas democracias han sucumbido a sus enemigos. Es cierto. Pero no existe ningún caso en que las medidas excepcionales adoptadas temporalmente para defenderlas hayan comportado recortes irreversibles en derechos y libertades. Sin embargo, a pesar de ello, cada vez que somos víctimas de un ataque aparecen las casandras advirtiendo que los culpables somos nosotros, nuestros gobiernos o nuestro modelo de vida. Aparecen los supersticiosos, que creen que poner velas y flores va a servir, más allá de honrar públicamente a las víctimas, para hacer recapacitar a los asesinos y recuperarlos como tiernos corderitos una vez se hayan despojado de su piel de lobo. Confunden pedir justicia con venganza. Confunden la exigencia de responsabilidades con el odio.


Hablan machaconamente de combatir la islamofobia, prejuicio que no ha prendido nunca desde el 11-S hasta hoy en la mayoría de la población europea, a excepción de la acción ruidosa y violenta de grupos xenófobos minoritarios. Ciertamente, los atentados favorecen al populismo y al nacionalismo, ideologías peligrosas para el futuro de Europa pero que, en su mayor parte, no pueden ser confundidas, hoy por hoy, con el fascismo o el nazismo.

La yihad no deja de ser ante todo una guerra civil entre musulmanes. Al igual que el comunismo, que empezó como un fantasma recorriendo Europa hasta que se encarnó por primera vez en Rusia, el yihadismo contemporáneo empezó también como un fantasma, el fantasma de Al Qaeda, hasta aparecer como primer 'Estado Islámico' Califal en Siria e Irak.

Esta guerra civil musulmana ha provocado que decenas de miles de refugiados hayan llegado al corazón de Europa, cómo llegaron a Francia en 1939 cerca de medio millón de españoles (270.000 militares, 170.000 civiles y 13.000 enfermos y heridos) o los 200.000 húngaros que huyeron de su país en 1953 tras ser aplastada su sublevación contra el régimen comunista. Pero sin remontarnos tanto en el tiempo, podemos recordar también los dos millones de refugiados que provocó la guerra de los Balcanes en los años noventa. Dejo de lado los más de 20 millones de refugiados provocados por la Segunda Guerra Mundial.

Los refugiados son consecuencia de la guerra, la represión y la miseria provocados por gobiernos tiránicos o totalitarios. Los refugiados pueden ser un problema pero casi nunca un peligro, aún que entre ellos pueda haber yihadistas ocultos como hubo espías soviéticos infiltrados entre los que huían de Stalin. Los refugiados no son el enemigo, como dice Viktor Orbán. El enemigo es el que crea los refugiados. El enemigo es el que mata hoy en las calles de París como lo hizo ayer en Nueva York. El enemigo es el que mata en Siria o en Irak, en Beirut o en Mali, en Nigeria o en el Sinaí.

El enemigo no es, como nunca lo ha sido, un producto del hambre, la miseria, la marginación, la humillación o la discriminación. El enemigo es una mala idea convertida en fe. Por eso es tan difícil derrotarlo. Pero tenemos experiencia. Mucha. Es por ello que esta vez también ganaremos.




PP y PSOE se afianzan en cabeza y suman 2/3 de los diputados, tras los ataques de París


La preocupación por la seguridad tras los atentados de París detiene la fuga de votos hacia los nuevos partidos y favorece la experiencia de gestión reforzando el bipartidismo

En los últimos días se ha impuesto en el debate político el problema sobre la seguridad, a raíz de los atentados terroristas de París, y se ha desplazado a un segundo plano la cuestión catalana. Es un hecho que se ha reflejado en la última encuesta de GAD3 para ABC, donde se observa cómo los dos grandes partidos, PP y PSOE, los únicos con experiencia de gestión, han subido varias décimas en su estimación de voto y han ganado nuevos diputados respecto al estudio de la semana anterior.

En esta encuesta se han realizado 1.200 entrevistas después del ataque yihadista en la capital francesa. Es decir, recoge todo el impacto de unos hechos que han conmocionado a Europa y al mundo entero, y que en España pueden condicionar las semanas que quedan hasta las elecciones generales del 20 de diciembre. El presidente de GAD3, Narciso Michavila, explica que entre las principales inquietudes de los ciudadanos se ha observado cómo sigue primando la economía y el paro, pero estos últimos días el problema de la seguridad se ha impuesto por delante del desafío independentista. Y ese debate siempre suele beneficiar a los partidos que tienen más capacidad de gestión y experiencia de Gobierno. Los emergentes, en cambio, obtienen mejores resultados cuando se habla de cuestiones como la regeneración democrática y la corrupción. Todo esto con una salvedad: Podemos ha ocupado el espacio más «pacifista» ante la política antiyihadista, y eso tiene su público. Seguir leyendo...

Una docena de terroristas salidos de fundaciones subvencionadas por CDC y ERC se han unido al ISIS

De los 129 combatientes de nacionalidad u origen español que en la actualidad han viajado a Siria a unirse a las filas del Daesh, el Estado Islámico, entre 10 y 12 proceden de Cataluña, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas. Más allá de la importancia del dato lo más llamativo es que los islamistas que han salido desde Cataluña pertenecen al entorno de las organizaciones Nous Catalans y Sectorial de Políticas de Inmigración, vinculadas a Convergència y Esquerra Republicana, respectivamente. Seguir leyendo...