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divendres, 22 d’abril de 2016

La libertad de prensa y el fascista tonto



El principal censor de la prensa, del derecho a la información y de la libertad de expresión, es y ha sido siempre el Estado. No puede extrañarnos, pues, que un totalitario como Pablo Iglesias clame contra la prensa independiente y reclame el control público de los medios de comunicación privados. Para él y sus camaradas la única prensa libre es la que controla el Estado. O más exactamente, la que controla su Estado. O sea, ellos.

Se llenan la boca repitiendo que la prensa privada o independiente es una farsa porqué obedece a intereses particulares o porqué está en manos de los bancos.



En una sociedad libre, puede haber algunos medios que estén en manos de la banca y muchos otros que no. ¿Público, eldiario.es o la Sexta están también en manos de los bancos? Ciertamente, la influencia del dinero puede lograr el silencio de algunos medios en determinado asunto y en determinado momento. Pero los medios realmente privados viven del mercado y no pueden ocultar información sin perder lectores o audiencia, especialmente si la competencia difunde la información que ellos callan. Es por eso que los medios privados, a pesar de las presiones de bancos y anunciantes, acaban publicando la información sensible, aún que sea de una manera neutra o no beligerante. Al fin y al cabo, un medio privado puede, en su linea editorial, posicionarse sobre todos los temas de la misma manera que lo hacen los partidos o los simples ciudadanos, siempre y cuándo ese posicionamiento no afecte a la veracidad de los hechos de que informa.

Los medios públicos, por el contrario, no suelen vivir del mercado y responden siempre y en última instancia a los intereses del Estado que los financia. Pueden tener organismos colegiados -los Comités Profesionales- o externos -los Consejos Audiovisuales- cuya misión es, entre otras, velar para que los medios públicos no se conviertan en una correa de transmisión del gobierno de turno. Dichos organismos tienen muchos defectos, pero especialmente uno: suelen ser muy beligerantes cuándo el gobierno de turno es de derechas y sumisos, cuándo no guardia pretoriana, cuándo es de izquierdas. Y eso nos lleva al lado oscuro del periodismo contemporáneo: su fascinación por ser protagonista de una realidad que quiere cambiar, en lugar de contarla y diseccionarla para que todos podamos comprenderla mejor.

Hay miles de periodistas de todas las razas, los géneros y las ideologías políticas. Pero la mayor parte ellos comparten, especialmente en Occidente y más allá de las puras técnicas del oficio, una ideología 'políticamente correcta' de la profesión. En concreto: que la verdad no existe y que, en consecuencia, la objetividad tampoco. De esa manera, el periodista se libera del duro trabajo de buscar y ceñirse a la veracidad de los hechos y puede volar impunemente al reino de la 'contextualización y la interpretación' según le salga de su escroto -perdón, de su subjetividad. Lo único que se le exige es honradez. Es decir, no se le exige veracidad, objetividad, escrupulosidad sino coherencia con su subjetividad moral. Así, un periodista comunista o nazi no sólo tiene el derecho sino la obligación de 'interpretar' los hechos a través del color del cristal con que los mira.

Éste es para mí, después de casi 50 años de ejercer de periodista en medios públicos y privados, el cáncer que corroe al periodismo contemporáneo. Ese ejército de periodistas románticos cuya vocación no es la de ser testigos y notarios de los hechos, sino la de ser también protagonistas de los mismos. El periodismo como arma transformadora, como instrumento de la revolución. Y el tonto de Pablo Iglesias sin enterarse.


















Donald Iglesias [Cristina Losada]




Siempre hay “estadísticas” que apoyan la existencia de alguna discriminación

'Leo un titular de no hace mucho: “El 27,3% de los hogares españoles vive por debajo del umbral de la pobreza”, es decir, 12.900.000 españoles vivirían en la pobreza (ese “umbral” se coloca en el 60% de la mediana).'

'Ilustraré la mala calidad de este indicador con un ejemplo. Sean dos países: A y B. En A la renta familiar es de 2.000 euros anuales y en B de 400.000. Sin recurrir a más cálculos, cualquier persona diría que A es un país pobre y B uno rico, sin embargo en A todos los hogares ingresan la misma cantidad (no hay nadie por debajo de la mediana) y en B la distribución no es uniforme sino que tiene una mediana de 370.500 euros y su “umbral de la pobreza” se coloca en 222.000 anuales, por debajo del cual vive (y muy bien) el 40% de sus hogares. Pues bien, según los criterios del INE –que son los de Eurostat- en A no hay un solo pobre mientras que en B el 40% de sus hogares está sumido en la pobreza'. / JOAQUÍN LEGUINA
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Josep Prat acusa a Marina Geli de ordenarle enchufar en Innova a los dos altos cargos de Salud Carles Manté y Jorge Batesteza

Josep Prat, el principal acusado del caso Innova —la macroinvestigación contra la corrupción en la sanidad catalana, con casi un centenar de imputados— ha empezado a colaborar con la justicia (...) Así lo muestra el cambio de actitud de Prat en la declaración hecha ante la Guardia Civil el pasado 10 de marzo y que este jueves ha sido comunicada a las partes del proceso. En ella, Prat explica cómo la exconsejera de Salud, Marina Geli —entonces en el PSC, hoy en Junts pel Sí— le ordenó enchufar en Innova —empresa pública del Ayuntamiento de Reus— a dos altos cargos del Departamento de Salud, Carles Manté y Jorge Batesteza. Prat detalla como estas contrataciones eran favores políticos, ya que Innova no requería de sus servicios, y como se hincharon contratos públicos para desviar el dinero necesario para pagar sus retribuciones. Manté, exdirector del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), cobró casi un millón de euros entre 2007 y 2011 por trabajos de consultoría que en su mayor parte no realizó.
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¿Es Hillary el Nixon de los demócratas?


Nueve similitudes entre la exprimera dama y aspirante a la nominación demócrata, Hillary Clinton, y el expresidente republicano que tuvo que dimitir por el escándalos Watergate, Richard Nixon.






Italia, Francia y España encabezan la lista de países con más dinero en Suiza

El ministro de Finanzas de la región alemana de Renania-Norte Westfalia, Walter Borjans, ha encontrado la forma de seguir exprimiendo el CD con datos de ciudadanos con cuentas en Suiza que compró en 2010 por 1,1 millones de euros a un informante, un ex empleado de un banco suizo. Nunca antes un «land» alemán había hecho una inversión tan rentable. En los días posteriores a la operación se presentaron 93 autodenuncias de ciudadanos alemanes que, ante la espada y la pared, prefirieron entregarse para aprovechar alguna ventaja. A ese siguieron otros 10 CDs por un precio total de unos 18 millones de euros que han servido para que Alemania recaude más de 5.000 millones de euros en impuestos no pagados por más de 120.000 alemanes afectados. El siguiente paso de Borjans ha sido enviar los datos a gobiernos amigos para que procedan a investigar su parte.

Los datos de evasores, que incluyen nombres y direcciones de personas con cantidades superiores a los 100.000 francos suizos (91.066 euros)en cuentas bancarias en Suiza desde 2006 a 2008 han sido entregados a las autoridades tributarias de 20 países europeos, entre los que se encuentra España.
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Prince en alucinantes solos de guitarra en “While My Guitar Gently Weeps” y “American Woman”



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'Sí, Pablo Iglesias, este periodista te tiene miedo'

Pues sí, Pablo. Es verdad. Hay miedo en mis ojos. Otros igual no lo reconocen pero a mí me acojonas. Ojo, no a tu ideología, ni a tu discurso y mucho menos a tu programa político porque respeto infinitamente a todos y cada uno de tus votantes. A mí me acojonas tú, sólo tú. Me aterroriza que un tipo así pueda siquiera mesar la melena de los leones del Congreso. Porque como sé de tu cultura, sé que conoces el cuento del Traje Nuevo del Emperador. Vas desnudo pero no se te puede decir. Aflora tu verdadera jaez cuando señalas a un periodista -ya lo hiciste con Ana Romero-, cuando cobardemente te refugias tras lo alambicado del condicional para pronunciar la palabra linchamiento; cuando afirmas sin que te tiemble la coleta que mi compañero Álvaro Carvajal en su ansia por promocionar en la empresa se inventa titulares al gusto de sus jefes.

Supongo que "el espacio académico" del que provienes no será así. Imagino que no has tenido que medrar en función de tu ideología sino de tus méritos como docente para conseguir una soldada pública. ¿O sí? Ya ves que yo pregunto. Tú has afirmado. Pero como no eres ni mucho menos tonto, todo lo contrario, lo que has pretendido es evidente. La performance de la Complutense la tenías guionizada. Había que lanzar el mensaje, dejar clarito a tus posibles votantes que cuando lean algo que no sea un laudatio servil a Podemos o a su "querido líder" es que el firmante, pobrecito, tiene que blindar su nómina; que su periódico no es objetivo sino que forma parte de esa casta que, misérrima, es incapaz de ver tus enormes cualidades, que donde ellos ven purga en realidad hay darwiniana selección.

Vamos, que el medio que paga a Álvaro no lo hace por informar sino por atacar al pueblo, a ti que lo contienes en su totalidad. Absurdo intentar explicarte que ni Álvaro lo consentiría, ni nosotros jamás se lo propondríamos. Lo que has hecho no retrata a tu partido. Te inmortaliza a ti. Deja epidérmico lo que eres, lo que estás dispuesto a hacer para conseguirlo y que el rodillo tan de vieja política (otros ilustres de tu nueva profesión intentaron antes matar al mensajero) está perfectamente engrasado en tu caso. A la vista está de los incendios que tienes de norte a sur de tus círculos.

Como ya te he reconocido mi miedo, déjame que te confiese cuál es mi tristeza. Ver que cuando una compañera sale en defensa de Álvaro Carvajal, te afea lo que has hecho y dicho, tu postureo académico, tu argumento es cambiar el tonito faltón por el de cordero anonadado y ¡cáspita! advertirnos a todos que no es una rueda de prensa sino una universidad. Vaya, así que el hombre que viene a regenerar la política dice lo que dice, ya no cómo lo dice, en función del público asistente. Vieja política. Tremendo. Debe ser el mal del plató, algo así como el de la Moncloa que afecta a los presidentes.

Andas desnudo, Pablo. Lo malo es que al emperador no le cuestiona nadie. Cuidado con hacerlo que te linchan (verbalmente, claro). Lo grave, lo triste, lo patético, es que además, vocalizada la coartada "estamos en la universidad", el respetable rompa en aplausos. Porque ellos sí te han entendido y no el resto que somos idiotas. Eso sí que acojona, la actitud mansurrona de los alumnos. Nuestro futuro. Buff. / AGUSTÍN PERY