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dilluns, 6 de març de 2017

Cuando la pluralidad debe reagruparse en defensa del pluralismo



Aron comprendió su siglo. Y también el nuestro. Espectador, anticipó las graves dificultades que tendría la izquierda para sustituir al marxismo omnicomprensivo. Sus escarceos con el multiculturalismo, el identitarismo, el altermundialismo y el loqueseaismo. Y advirtió de su probable vuelta al atajo de la gran utopía. Engagé, comprometido, sentó las bases de una imprescindible coalición: «Lo que está en juego es el sistema democrático. Y eso nos obliga a ponernos de acuerdo a la izquierda moderada y a un liberal como yo».

El eje de ese acuerdo era y es la razón. Lo que Aron, con emocionante minimalismo, definió como «esa forma de pensar que da una oportunidad a la verdad». A nuestros socialistas el consenso les inquieta. Es natural. Quieren que les distingan, como el Alceste de Molière. Y temen que a menos conflicto en la tierra más competencia en el cielo. Pero se equivocan. Hay momentos cruciales en la historia cuando la pluralidad debe reagruparse en defensa del pluralismo. Y Podemos es a la izquierda lo que el alt-right a la derecha: un sórdido rincón. La alternativa a Lepen no es Hamon sino Macron. Y la alternativa a Rajoy no es Sánchez sino Javier Fernández, que el sábado, ante 600 personas, defendió una socialdemocracia anclada en la realidad: «Hacen falta políticos alejados del populismo, la demagogia y la simplificación». El problema es que Fernández habla desde fuera del poder. Y lo peor, que no quiere aspirar a él.

Agotados los temas, a modo de provocación y de síntesis, el periodista Missika le preguntó a Aron: «¿Y es posible movilizar a los hombres sin un relato mesiánico, nacionalista, comunista o de otro orden?» Aron hizo una pausa y contestó, vacilante: «Se puede». Antes había reconocido los límites de su compromiso: «Para pensar sobre la política, hay que ser lo más racional posible. Pero para hacerla, inevitablemente hay que jugar con las pasiones de otros hombres. La actividad política es, por tanto, impura y es por eso que yo he preferido la reflexión». Encarar la impureza. Competir por el poder con la mano de la demagogia atada a la espalda. Vencer en las urnas sólo con la verdad. Este es el reto de la izquierda y la derecha razonables de nuestro tiempo. El desafío que Fernández, el espectador comprometido, no quiere asumir.
El espectador comprometido | Cayetana Álvarez de Toledo



Comunicado de Asociación de la Prensa de Madrid ante el acoso de Podemos a periodistas




La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha recibido una petición de amparo de un grupo de periodistas que se sienten acosados y presionados por el equipo directivo de Podemos, encabezado por Pablo Iglesias, así como por personas próximas a ese círculo.

Considerados los testimonios y las pruebas documentales aportados por estos periodistas, la APM exige a Podemos que deje de una vez por todas la campaña sistematizada de acoso personal y en redes que viene llevando a cabo contra profesionales de distintos medios, a los que amedrenta y amenaza cuando está en desacuerdo con sus informaciones.

Esta campaña ha sido denunciada por un grupo de informadores, que han aportado pruebas documentales y a los que la APM ha decidido amparar.

De acuerdo con esta denuncia, el acoso de miembros de Podemos se materializa de manera reiterada y desde hace más de un año en ataques a periodistas en sus propias tribunas, en reproches y alusiones personales en entrevistas, foros y actos públicos, o directamente en Twitter.

Estas presiones también se realizan de forma personal y privada con mensajes y llamadas intimidantes.

El acoso pretende minar la credibilidad y el prestigio de estos profesionales, sometidos en ocasiones a un bombardeo constante de mensajes que intentan descalificar o ridiculizar su trabajo y recortar su libertad de información.

La APM considera totalmente incompatible con el sistema democrático que un partido, sea el que sea, trate de orientar y controlar el trabajo de los periodistas y limitar su independencia.

La estrategia de acoso de Podemos vulnera de una manera muy grave los derechos constitucionales a la libertad de expresión y a la libertad de información y coarta el libre ejercicio del periodismo, que es imprescindible para preservar la salud de una sociedad democrática como la española.

Esta inaceptable campaña, que está creando un estado de miedo entre los periodistas, tiene como fin el de persuadirles de que les conviene escribir al dictado de Podemos, además de tratar de conducirlos hacia la autocensura.

La APM recuerda a Podemos que puede recurrir al derecho de rectificación cuando juzgue que una información incumple el necesario principio de veracidad, en lugar de atacar de forma inadmisible a su autor o al medio que la publica.

También es importante que todos los partidos sean conscientes de que la crítica respecto al comportamiento y las manifestaciones de quien ostenta un cargo público, aunque pueda molestar o herir, es legítima, de acuerdo a la jurisprudencia emanada del Tribunal Supremo.

La APM pide a los periodistas que resistan las presiones, vengan de donde vengan, en el convencimiento de que esta asociación les amparará siempre en la defensa de su derecho a la libertad de expresión y en su deber de ejercer la libertad de información.

También solicita a los medios que protejan y respalden a sus periodistas saliendo al paso de cualquier campaña que trate de impedir que los ciudadanos reciban información veraz, rigurosa, dil

Solo una prensa independiente y sin miedo puede cumplir su misión fundamental de control del poder. Solo unos medios firmes en la defensa de la libertad de expresión pueden frenar las tentaciones de los poderosos de eludir la rendición de cuentas a la que están obligados en una democracia como la nuestra.

Madrid, 6 de marzo de 2017




'Los catalanes desean la independencia pero no la quieren'


Entrevista a Alfons López Tena en El Mundo. De lectura imprescindible.

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El movimiento independentista se ha estancado en un atolladero sin salida porque los políticos catalanes desean que una afectuosa comunidad internacional obligue a España a permitir que se celebre un referéndum vinculante





'Porqué hay que tomar las acusaciones de Trump sobre las escuchas telefónicas en serio'