dijous, 9 de febrer del 2017

Artur Mas o yo no he hecho nada, pero lo volvería a hacer




Artur Mas, después de llenarse la boca de épica en declaraciones a los medios, se ha limitado en el juicio a eludir cualquier responsabilidad en el llamado proceso participativo del 9-N. Mas, que en la calle había alardeado que asumiría personalmente toda la responsabilidad, ha preferido no hacerlo. Ha renunciado a la épica y al martirio. Y eso que en ningún caso se juega ir a la cárcel. Pero sí que se juega la inhabilitación. Y es que Mas, que nunca se ha creído eso de la independencia, lo que quiere es volver a ser el presidente de carne y hueso de la Generalitat y no un espíritu para la posteridad. Quiere volver al cargo y seguir mangoneando -sí pero no, no pero sí- a los catalanes con el único objetivo de perpetuarse en el poder.