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dijous, 25 de maig de 2017

El 'efecto Voldemort', el mito del 'lobo solitario' y el miedo a aceptar que los terroristas son musulmanes




Lord Voldemort es el enemigo principal de Harry Potter y, según una profecía, tiene el poder de vencerlo. Pero la comunidad mágica teme tanto a Voldemort que prefiere referirse a él como «Quien-Tú-Sabes», «El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado» o el «Innombrable».

Esta ficción literaria ha servido al dirigente liberal demócrata británico de origen paquistaní, Maajid Nawaz, para definir como 'efecto Voldemort' la oposición de la corrección política a considerar el terrorismo islamista como un fenómeno religioso. Nawaz, que en su juventud fue un militante islamista radical, distingue entre islam e islamismo. Este último es un movimiento militar, político y sobre todo religioso que desea imponer el islam por la fuerza.

Nawaz y un grupo de musulmanes seculares han creado Quilliam, a la que llaman la primera organización de lucha contra el extremismo islamista y de ultraderecha en el mundo. Para estos intelectuales, de la misma manera que en el siglo XX nos enfrentamos al terrorismo izquierdista y a la 'revolución comunista', ahora, en el siglo XXI, debemos enfrentarnos al terrorismo yihadista y su 'revolución islámica'. Y para ganar esta guerra tenemos que aceptar que se trata de un conflicto religioso, que los terroristas son musulmanes y que los' lobos solitarios' son un mito:

In 2013, researchers at Pennsylvania State University studied the behavior of 119 so-called lone-wolf terrorists. This study found that even though these terrorists went “operational” alone, in 79 percent of cases others were at least aware of the perpetrators extremist ideology, and in 64 percent of cases family and friends were aware of the individual’s terrorist intent.

Last year, academics at the University of Miami looked at 196 jihadist groups who used social media during the first eight months of 2015. The groups had a combined total of more than 100,000 members. Jihadists who had not subscribed to a group had either recently been in one, or soon joined one.

Pushing the “lone wolf” myth suits multiple actors. It allows the terrorists to exaggerate the extent of the infiltration of our societies by peddling the notion that your next door neighbor could suddenly turn against you. It also helps our security services and politicians. A “lone wolf” is hard to identify, almost impossible to predict, and very hard to stop. The explanation can act as a cover for serious security failings where terror cells have previously been watched, only for the monitoring to have been stopped.

Most importantly, though, blaming terror attacks on isolated loners who get radicalized because they can’t fit into regular society flagrantly sidesteps the role that community sympathy and insulation for extremist ideologies plays. It turns a blind eye to the fact that we are living through a full blown jihadist insurgency being fought in our own streets.

ISIS did not radicalize the 6,000 European fighters who left their homes to join a group that was partly responsible for reintroducing sexual slavery to the modern world. No. Those thousands of angry young European born Muslims were already radicalized. ISIS merely plucked the low hanging fruit.

For decades Islamist groups have been working within my own Muslim communities across Europe pushing the notion that we must resurrect a modern theocracy called a “caliphate.” In declaring its caliphate, the so-called Islamic State merely plugged a pre-existing demand that Islamist groups had been building for years. The horrible truth is that no terrorist insurgency can exist within any society without a level of community complacency towards the extremist ideas it rests on. The myth of the “lone wolf” allows us to ignore the role of ideology.



Puigdemont o la versión líquida de un golpe de estado



(...)

Nos dijo, Puigdemont, que “en Madrid” era necesario el “sentido de Estado” para aceptar el referéndum que “sí o sí” se iba a celebrar, sin dar fecha, pero de manera incuestionable porque el mandato democrático que el Govern había recibido del pueblo de Cataluña así lo prescribía.

Resulta, como mínimo, jocoso, aludir al sentido de Estado para intentar que el Estado se haga el harakiri facilitando, como pretende el President, la liquidación por derribo de lo que tan trabajosamente se consiguió con la transición a la democracia y la adopción de la Constitución de 1978. Quizás el President Puigdemont confunde el “sentido de Estado” con la maquiavélica “razón de Estado”, que es lo que, más allá de los procedimientos propios de la democracia, pretende justificar el uso de medidas contrarias al ordenamiento jurídico.

Digo que quizás lo confunde, porque ya nos tiene acostumbrados al uso de equívocos conceptos, como el de ese mandato democrático, derivado por efecto del sistema electoral de una mayoría parlamentaria que no se corresponde con la mayoría social y esgrimido por doquier como paradigma de la justificación de lo que, en puridad, no es más que la versión líquida del antiguamente denominado golpe de estado, dirigido a sustituir espuriamente un régimen legítimo por lo que a una minoría le pueda convenir en un momento dado.

En la línea de subvertir lo razonable, Puigdemont intentó también escudarse, de la manera más abyecta, en la figura del President Tarradellas, solicitando que el Gobierno español asumiera la realización del referéndum, anticonstitucional y contrario a los estándares internacionales, chalaneando con las leyes y con los derechos de la ciudadanía, para construir esa schmittiana legalidad paralela con la que el secesionismo pretende legitimar su propia existencia y, subsiguientemente, imponerla política, económica y socialmente.

Mal tiene, Puigdemont, aprendidas las lecciones de la Historia, porque lo que hizo Tarradellas fue ayudar a la institucionalización de la Generalitat y generar confianza sobre el desarrollo democrático de la transición, cosa que acometió con un sentido de Estado sin el cual no se hubieran podido sentar las bases jurídico-políticas de la Constitución y del Estatuto de Autonomía que permiten, hoy en día, a Puigdemont y sus antecesores en la presidencia de la Generalitat, ser los [desleales] representantes ordinarios del Estado en Cataluña.

(...)


Hay que destacar, de otra parte, lo poco que le motiva al President el debate en las instituciones. Le gustan los monólogos o, como mucho, las conferencias entre adeptos, además de los pactos entre bambalinas. No quiere ir a defender sus tesis al Congreso de los Diputados y tampoco quiso acudir a la Conferencia de Presidentes (sí quiso pronunciar su conferencia en el Senado, pero no debatirla en la correspondiente Comisión General de Comunidades Autónomas). También hace oídos sordos a preparar una propuesta de reforma constitucional, para lo cual el Parlament de Cataluña tiene competencias, que incluya su modelo de relación entre Cataluña y el resto de España, y que, según las previsiones constitucionales, puede ser defendida ante el Congreso de los Diputados. Pero ello no tiene nada de extraño, puesto que lo que pretende el secesionismo que Puigdemont y los suyos representan no comporta una nueva “relación” sino una ruptura del sistema.

Ello ha quedado meridianamente claro en el borrador que se filtró, previamente a la Conferencia en el Ayuntamiento de Madrid, de la Ley de transitoriedad que, en secreto, está preparando el secesionismo. Mayor chapuza jurídica es inimaginable. De forma similar a lo que dispuso en su día la Ley Habilitante alemana de 1933, que permitió al nacionalsocialismo subvertir el régimen de Weimar sin derogarlo oficialmente, la Ley de Transitoriedad jurídica habilita falazmente a saltarse la Constitución, el Estatut de Autonomía de Cataluña y la legislación española.


(...)

Lo que se constata en la Conferencia de Puigdemont y en el proyecto de Ley de Transitoriedad encaja perfectamente en lo que Curzio Malaparte señala, en su obra sobre el golpe de estado, como elementos constitutivos de tal acción: Operación ilícita, ejecutada desde instituciones de poder, contra el poder legítimo, dirigida a alterar o modificar la estructura del Estado. No se necesita mucha gente para ello. Según Malaparte basta con que unos mil técnicos bloqueen las capacidades del Estado y hagan creer a la mayoría de la población que ello es lo adecuado y que deben mantenerse neutrales.

No es necesario, como se afirmaba en la teoría política clásica hasta hace relativamente poco tiempo, el uso de la fuerza para estar ante un golpe de Estado. El controvertido periodista Thierry Meyssan describe en sus artículos, examinando lo acaecido en diversos países, la doble moral que está en base del golpe. Por una parte, se organiza un proceso de movilización que comporta la división de la sociedad mediante la realización de acciones radicales no violentas y, por otro lado, se efectúan acciones más o menos clandestinas, de modo que lo que denomina trabajo sucio es llevado a cabo por gente de buena fe, que no se da cuenta de la manipulación de que son objeto; este autor describe también las etapas preparatorias, que comportan la propaganda para deslegitimar a las autoridades, el “calentamiento” de la calle, el uso de diversas formas de lucha y la preparación para la resistencia a la acción del poder primigenio.

Similares observaciones se contienen en la obra del politólogo estadounidense Gene Sharp. El golpe, en su opinión, viene precedido por una etapa de creación de malestar social en torno a un tema o una política determinada, seguida de otra en la que se descalifica a las instituciones acusándolas de violar los derechos democráticos, lo cual va a generar la realización de intensas campañas manipulativas para movilizar a la sociedad y conseguir, de este modo, desestabilizar al gobierno, crear un clima de ingobernabilidad y obtener la renuncia de los gobernantes.

Hablemos, pues, claro. Se está anunciando que se está llevando a cabo un golpe de estado. En manos de nuestras autoridades legítimas y en las nuestras está el impedir que triunfe. | TERESA FREIXES
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Otros artículos de Teresa Freixes:
Por qué un referéndum lleva al abismo
Ley Habilitante y acoso a la ciudadanía en Cataluña


dilluns, 22 de maig de 2017

Ocultan la ley para que no le veamos el plumero





El fin del PSOE: otro éxito de la votocracia


La guerra civil española comenzó porque un socialista, Francisco Largo Caballero, el Lenin español, quería el poder

¿Por qué el PSOE, sabiendo lo que iba a pasar, lo ha permitido? ¿Por qué se ataron de pies y manos con las primarias? ¿Tal vez para que dejaran de llamarles fascistas? Y más allá del PSOE ¿Por qué el insensato de Cameron convocó el referéndum del Brexit? ¿Por qué personas aparentemente sensatas, que votarían no a la secesión, están a favor del referéndum en Cataluña?

Estas preguntas parecerán churras con merinas, sin embargo todas ellas tienen un ADN político común, muy moderno y muy progre: la votocracia, esa particular concepción de la democracia que la izquierda regresiva ha izado como bandera tras el hundimiento de los regímenes comunistas y que seduce a tantos antiliberales.

La votocracia consiste en que los votos justifican el fin. Mientras la democracia liberal se basa en la limitación del poder de la mayoría, la votocracia es exactamente lo contrario. Por eso tiene tanto éxito entre totalitarios, ignorantes y  necios que no saben ni quieren saber lo que Constant llamaba la libertad de los modernos, la única democracia realmente existente que nació hace más de doscientos años en Estados Unidos y Europa.

A la izquierda nunca le ha gustado la democracia liberal. Democracia burguesa la llamaban. Y, por lo que se vé, a la mayoría de los actuales militantes socialdemócratas tampoco les gusta. El resultado de las primarias en el PSOE lo deja claro. Tan claro que se han tirado al monte en busca del PSOE de Largo Caballero, el Lenin español, en lugar del de Besteiro o Felipe González. Para ellos, la gran aportación intelectual de la socialdemocracia a la izquierda -la asunción de la democracia liberal como marco político en donde desarrollar sus políticas sociales- está obsoleta. Y quieren cambiarla a través de la votocracia, ya que de lo que se trata no es de alcanzar la verdad sino la victoria.

El modelo democrático liberal europeo lo que busca es el consenso factual a través del debate, cuánto más amplio y profundo mejor, para redactar el libreto y después, si es necesario, elegir a los actores. El modelo es aplicable tanto al Parlamento como a los partidos o los referéndums. El contramodelo de la votocracia lo que busca es la pura y simple imposición de la mayoría a las minorías. Incruenta (por ahora) en el procedimiento, pero letal en su fin.

dimarts, 16 de maig de 2017

Inestabilidad en Irán: ¿Golpe de Estado en perspectiva?



A l’aube de l’élection présidentielle et trente-sept ans après son installation, le régime des ayatollahs en Iran fait face à une grave crise interne à la fois au niveau politique et économique. Avec le départ attendu de son leader malade, l’ayatollah Ali Khamenei, le risque d’un coup d’Etat au sein du régime et d’une période d’instabilité, voire de chaos, se profile de plus en plus à l’horizon.

Contrairement à l’image d’un Iran puissant et stable que l’on se fait de l’étranger, le régime traverse une période de grave crise économique et d’incertitudes politiques accompagnées de tensions internes et de vif mécontentement populaire sans précédent depuis son installation. Les quatre années du gouvernement Rohani prétendument «réformiste» et l’accord nucléaire avec le P5+1 n’ont rien apporté aux Iraniens en termes de prospérité économique et de progrès civil. Les fonctionnaires, notamment les retraités, ne sont plus payés depuis sept mois, et caisses et banques d’Etat sont vides. 60% de la jeunesse (la moitié de la population) est au chômage. 80% des Iraniens vivent sous le seuil de pauvreté et 7% d’entre eux n’ont pas les moyens de payer leur loyer et une majorité deviennent des kartun khaab: ceux qui vivent dans des boîtes en carton, selon l’expression locale. En plus du chômage, la jeunesse iranienne est très touchée par le phénomène de la drogue et pas moins de 10% de la population fait usage de drogue, dont la grande majorité a moins de 30 ans.
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dilluns, 15 de maig de 2017

El franquismo sobrevive gracias al antifranquismo que no cesa




Nuevo, limpio, moderno, transversal, Ciudadanos tenía una misión depuradora que no ha sabido interpretar. O que ha interpretado de forma miope, reduccionista. Su cometido no se limitaba a la erradicación de la corrupción, tarea crucial pero accesible a cualquiera sin pasado y con un mínimo de criterio. Antes, y decisivamente, Ciudadanos prometía liberar al conjunto de la política española de su principal atavismo. El guerracivilismo es la gran irracionalidad española. El principal lastre de la democracia. Cegó a Felipe González y a Juan Luis Cebrián tras la victoria por mayoría absoluta de José María Aznar. Sirvió como coartada de la alianza de José Luis Rodríguez Zapatero con el extremismo, contra la concordia constitucional. Disuadió a Mariano Rajoy de aprovechar su mayoría para promover una profunda renovación cultural. Es la médula del proyecto regresivo y antidemocrático de Pablo Iglesias. Y explica que un burgués pequeño como Pedro Sánchez cante La internacional puño en alto a las puertas de Ferraz. La exhumación del cadáver de Franco es la recurrencia de una patología. La que sólo Ciudadanos, con su vocación científica, estaba llamado a curar.

Imaginemos la escena. Rivera, brillante orador, se sube a la tribuna, hace una larga pausa y dice: «No». Un «no» hondo, poderoso, razonado. Un «no» en defensa de la verdad histórica y de la reagrupación española. Habría colocado a la izquierda en su rincón y a la derecha ante el espejo. Habría roto el hechizo. Y habría demostrado, por fin, que el centro no es la equidistancia sino la objetividad. El lugar donde rigen lo que Minc llama «las reglas dominantes de la modernidad». Una mirada desprovista de sesgos, sin caspa en los párpados, sin hipotecas de ultratumba. Pocos discursos habrían servido mejor a la causa de una nueva España. Y ninguno tan vibrantemente a la batalla fundacional de Ciudadanos. La decadencia de Cataluña no se entiende al margen de la dinámica guerracivilista. La xenofobia, la mentira y el desprecio a la ley no habrían llegado tan lejos si la izquierda española no se hubiese plegado sistemáticamente al nacionalismo por odio a la derecha. Y si, ante los intentos de deslegitimación -«¡fachas, fachas!»-, la derecha no hubiese agachado una y otra vez la cabeza. El último ejemplo es la decisión de Carmena de ceder el auditorio del Ayuntamiento de Madrid a Puigdemont para la promoción de su delirio, ante el aplauso histérico de Iglesias y el silencio lánguido de Rajoy.Pero Rivera no se subió a la tribuna. Ni tampoco lo hizo ningún otro diputado en nombre de la razón. Nadie explicó que la memoria es una función de la historia y no al revés. Todos optaron por abrir un viejo sepulcro antes que una nueva etapa. | CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO
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Debate entre los candidatos a liderar el PSOE






El despido de Comey, ni ilegal ni falto de ética




La génesis de este embrollo se inicia con las tácticas de Obama de utilizar como armas políticas a los departamentos de Justicia, Hacienda, el Pentágono y como se sabe, la NSA, la CIA y hasta el FBI. Todos sabemos que Obama utilizaba las agencias de espionaje, no sólo con líderes extranjeros (Angela Merkel, Benjamin Netanyahu) sino también al ex-asesor de Trump sobre Rusia Carter Page, al Gen Michael Flynn, al ex-congresista demócrata Dennis Kucinich, al reportero de FOX, James Rosen y muchos, muchos más. Más de 5.000 ciudadanos americanos. Y cuando Trump fue nombrado candidato por el partido republicano, la vigilancia se concentró en su equipo con la excusa de que vigilaban a los agentes extranjeros contactando el equipo Trump.

Pero volvamos a Julio del 2016. El Director del FB-I-, y tenemos que recalcar que la I representa INVESTIGACIONES, James Comey dio una conferencia en la que enumeró una enorme cantidad de violaciones iniciando con el hecho de que la Hillary Clnton tuvo un servidor privado en contra de las reglas gubernamentales. A ver! ¿Qué empleado del gobierno debe tener un servidor privado con poca seguridad y por qué y para qué, si el gobierno debe tener control de todas las comunicaciones? O no trabaja al servicio del pueblo? Además, se reveló que el servidor fue hackeado. Que decenas de miles de documentos con información secreta, y hasta Top Secret fueron dirigidos a personas sin las debidas calificaciones (el pervertido marido de Huma Abedin, ex-congresista Anthony Wiener) y expuestas con negligencia grave a agencias extranjeras. Y en la conferencia declaró, que la Hillary Clinton no tuvo intención criminal. Y que por lo tanto, no recomendaba que se le imputaran cargos.

1º Como se ha indicado anteriormente, la agencia se llama Federal Bureau of INVESTIGATIONS y no es el departamento de Justicia, bajo el cual opera el FBI. Si hay motivos, la evidencia se debe llevar a un gran jurado o directamente al departamento de Justicia siendo ellos los que determinan si hay caso o no.

2º Para los que trabajan en el gobierno (así como para uno que maneja hebrio) no es cuestión de intención criminal sino que la negligencia grave es algo por lo que se puede y debe imputar cargos a cualquier funcionario. Hace unos años, un marinero de un submarino nuclear sacó unas fotos de los controles y le costó un año de cárcel. Podían haber sido 5 o 6. O sea, lo que hizo HIllary fue mucho más grave, hubo muertos de colaboradores de la CIA (un científico iraní fue ejecutado) y Comey declara que cierra el caso y no recomienda imputación de ningún tipo de cargo. Como era la candidata presidencial de los demócratas, el Departamento de Injusticia de Obama tampoco actuó. Y como pensaban (igual que todo el mundo) que Hillary iba a ser la presidente y el legado de Obama continuaría, los medios y la campaña de Hillary, así como los servicios de inteligencia, se dedicaron a “investigar la colusión de Trump con los rusos” para desacreditar las elecciones y la presidencia de Trump. Hay toneladas de evidencia para poner a la Clinton en un banquillo ante el juez. Y ¿qué evidencia existe para concluir que entre Trump y Putin existe una colusión? Y si existe ¿exactamente qué tipo de colusión es? Porque llevan 10 meses investigando y no han mostrado la más mínima evidencia específica. Es más, el director de la NSA James Clapper (durante la administración de Obama) ha declarado en el congreso que no tenían ninguna evidencia de colusión. Y hace 5 días lo ha repetido.


http://www.washingtonexaminer.com/james-clapper-still-no-evidence-of-any-russian-collusion-with-trump-campaign/article/2622452

Total, que los demócratas estuvieron furiosos cuando James Comey dio la conferencia de prensa enumerando las violaciones (aunque exonerando a Hillary) y ahora que ha sido despedido por Trump vuelven a enojarse. También hay que mencionar que el mismo Comey admitió que podía haber sido despedido sin ningún problema, de la misma forma que Bill Clinton despidió al director William Sessions.

Los medios y los demócratas están tan histéricos, que hasta se inventan noticias como ésta. Según un contacto anónimo, Comey fue despedido cuando pidió dinero adicional para la investigación sobre Trump y los rusos. Esta noticia falsa recorrió muchas publicaciones como los LA Times, NY Times, Washington Post, Reuters, AP, CNN, NBCNews…. los de siempre. Podéis guglearlo con Comey, additional money, Russia


http://www.reuters.com/article/us-usa-trump-comey-replacement-idUSKBN1861HK

Cosa que fue desmentida casi de inmediato por el mismo director temporal del FBI, McCabe, diciendo que tenían suficientes fondos para continuar con la investigación.


http://www.dailywire.com/news/16340/fake-news-acting-fbi-director-says-no-new-funding-hank-berrien

Total, el FBI continuará haciendo su trabajo por mucho que hayan despedido al director y seguiremos viendo a los demócratas y la prensa pataleando como niños. Qué espectáculo!!!
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dimarts, 9 de maig de 2017

Si pintáramos algo, seríamos el hazmerreír del mundo

'Reverendo mosén, soy la madre superiora de la Congregación, desearía que transfiriese dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del cura de la parroquia, él ya le dirá donde se han de colocar. Muy agradecida. Marta'




#LaMadreSuperioraEnsRoba



'La madre superiora de la Congregación revisando los misales con el Papa, al lado de un señor bajito que lo dio todo por Cataluña'

...y desde ese día, Pujol no paró de llenarse la boca de ética y los bolsillos de misales


****************

Se busca patriota indepe que se atreva a firmar por el gobierno, que se muere de ganas de hacerlo pero que no lo hará porque no quiere dejar al pueblo de Cataluña sin 'Govern'





La contrainvolución francesa


Macron 66,1%, Le Pen 33,9%





La socialdemocracia se está volviendo irrelevante. Está desapareciendo del panorama político europeo. Francia le acaba de dar la puntilla en las elecciones presidenciales. En España, tarde o temprano sucederá lo mismo. Ya sea con Susana Díaz por agotamiento, o con Pedro Sánchez por suicidio. Mientras que la eclosión de una supuesta nueva izquierda parece más un canto del cisne alimentado por la extinción de la socialdemocracia que por el nacimiento de un sólido paradigma político alternativo.

Se ha dicho que la confrontación entre derecha e izquierda ha sido substituida por otra que opone proteccionismo a globalización. Sin embargo, la confrontación derecha-izquierda hace tiempo que ya no existía al haberse confundido ambas en una mélange llamada consenso socialdemócrata.  Un consenso basado en un enorme estado del bienestar y en la apertura de la economía a un libre comercio internacional sin precedentes para sustentarlo.

Paradójicamente, esa confusión ha perjudicado más a la socialdemocracia que a la derecha conservadora. Entre otras razones porque si a alguien ha dañado la globalización no ha sido al tercer mundo como aseguraba la izquierda marxista sino a los más anquilosados sectores productivos tradicionales y de manera especial a los trabajadores industriales poco cualificados de los países capitalistas. Eso ha roto el pacto social que unía la clase obrera a la socialdemocracia y, en menor medida, ha escorado hacia la derecha nacionalista a la venida a menos clase media pequeño burguesa de provincias, por definirla de algún modo.

Ese cambio de sujetos de la confrontación política ha sido especialmente claro y contundente en Francia. La victoria de Macron sobre Le Pen, con los dos principales partidos históricos expulsados de la competición para la presidencia de la República, ha sido como una segunda revolución francesa pero sin guillotina. Una 'revolución' contra la involución. Una contrainvolución, si se me permite la expresión.

La victoria de Macron comporta no dar marcha atrás en el proceso de construcción europea, no revertir la globalización tecnológica, económica y comercial que ha beneficiado a muchísimas más personas de las que ha podido perjudicar. Pero la victoria de Macron significa también que el Frente Nacional, si quiere gobernar, tendrá que renovarse y evolucionar, soltando los lastres que todavía lo vinculan a la extrema derecha. Marine Le Pen lo ha dicho claro: el partido deberá 'cambiar de nombre' y reformarse en 'profundidad'. Igual que hicieron los grandes partidos comunistas europeos tras el hundimiento de la URSS.

La 'contrainvolución' francesa ha sido la primera gran respuesta, tras el Brexit, de los principios liberales frente al identitarismo y el nacionalismo populista. Que dure.



España se ha convertido en un tabloide




Tras leer mi último artículo en estas páginas, Luis Garicano puso el siguiente tuit: «Mucho cuidado. Empieza la campaña para conseguir la impunidad por el caso de corrupción más grave de la democracia». Su valoración del caso Lezo como el peor desde la muerte de Franco, por encima de Filesa, Roldán, Ibercorp, KIO, Rumasa, ERE, Gürtel o cualitativamente Pujol, no me sorprendió. La actualidad es un narcótico: impone su agenda, adormece la memoria, favorece la exageración. Lo que me llamó la atención fue que Garicano -economista, hombre racional, partidario del sometimiento de la política a los procedimientos y conclusiones de la ciencia, ¡consejero de Euromind!- convirtiese una defensa de las garantías procesales en un sórdido y, ojo, delictivo intento de encubrimiento. Es decir, que incurriese en el típico proceso de intenciones en el que anida el gusano populista. Como un Iglesias o un Sánchez cualquiera. Y pensé: estamos peor de lo que creíamos.

(...)

La indefensión de un investigado alcanza hoy niveles impropios de un Estado de Derecho. Está ciego. Su abogado no tiene acceso al sumario. No sabe de qué se le acusa. No puede preparar su defensa ni ofrecer su versión a los medios. Sin embargo, día a día, ve cómo su nombre acapara titulares. Cómo la opinión pública dicta sentencia. Y así durante meses, mientras el juez prorroga el secreto del sumario. Para cuando llega al banquillo, ya está desahuciado. Aunque el tribunal fuera impermeable al mundo exterior y dictase su absolución. Así le ocurrió, entre tantos otros, a Francisco Camps, al que el diario El País sigue citando como paradigma de la corrupción.

Es cierto que el Código Penal castiga a los jueces, fiscales o funcionarios que filtren datos de un sumario. Incluso con pena de prisión. ¿Pero alguien es capaz de ponerle cara o nombre a un filtrador? ¿Cuántos han sido condenados? «Casi cero», en desolada expresión de un catedrático de Procesal. La porosidad de los juzgados, camarotes de los hermanos Marx, no facilita la identificación de los culpables. Pero tampoco hay voluntad. La impunidad nace también de la convicción. Los hipócritas claman contra los filtradores con la boca pequeña. Porque la filtración es un negocio. Desde luego político y a veces también económico. Y porque en los juzgados impera una práctica habitual entre nuestras élites: la irresponsabilidad.

Es curioso. Ahora que está tan de moda exigir a los dirigentes políticos que asuman su responsabilidad in vigilando sobre la conducta de miles de cargos públicos, nadie exige a los jueces que asuman la suya sobre los delitos cometidos entre un puñado de colaboradores. En Estados Unidos y Reino Unido se han disuelto jurados y se han anulado juicios por la contaminación mediática. Aquí no pasa nada.

Tampoco los medios han sido proclives a asumir su responsabilidad ante ciudadanos inocentes. La jurisprudencia, subrayan, les protege. Y es cierto. Pero para un buen periodista, qué triste consuelo. La utilización de material robado a sabiendas; la divulgación de datos fiscales -Aznar, Aguirre, ahora Bardem-; la vulneración del derecho a la intimidad mediante la publicación de conversaciones sin interés para la causa... España se ha convertido en un tabloide. En cambio, el país que los inventó (y quizá precisamente por ello) ha escogido un camino distinto. En Gran Bretaña rige desde 1981 el Contempt of Court Act, según el cual un medio puede ser castigado por contribuir a un juicio paralelo o publicar una información sujeta a secreto. ¿Vamos a acusar por ello a los británicos de laxitud ante la corrupción o de insensibilidad hacia la libertad de prensa? | CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO
Leer el artículo completo, aquí.


La Sexta cumple una función social: darnos la dosis periódica de mentira que necesitamos



Eso que ven encima de estas líneas es una invención de cabo a rabo. Una 'fake news'. Una mentira. Una de las tantas con la que muchos 'respetables' medios de comunicación nos engañan a diario.

Esta mentira de La Sexta la destripan, punto por punto, aquí:

¿De dónde surge el bulo?

En 2000 la OMS publica en un informe las principales causas de muerte entre los 15 y los 44 años. Observad que la violencia interpersonal es la 5ª causa:



Al desglosar por sexo vemos que son las víctimas masculinas las que la elevan a esa posición, ya que para los hombres es la 4ª causa, por detrás del VIH, los accidentes de tráfico y la tuberculosis; y para las mujeres es la 9ª, por detrás del VIH, la tuberculosis, las heridas autoinflingidas, los accidentes de tráfico, la hemorragia obstétrica, las enfermedades respiratorias inferiores, la sepsis materna y el cáncer de pecho).

Pero bueno: nos quedamos con que en general es la quinta.

En 2002 la OMS publica otro informe (basado en el primero y en los datos que acabamos de ver) donde dice lo siguiente:

No country or community is untouched by violence. Images and accounts of violence pervade the media; it is on our streets, in our homes, schools, workplaces and institutions. Violence is a universal scourge that tears at the fabric of communities and threatens the life, health and happiness of us all. Each year, more than 1.6 million people worldwide lose their lives to violence. For everyone who dies as a result of violence, many more are injured and suffer from a range of physical, sexual, reproductive and mental health problems. Violence is among the leading causes of death for people aged 15–44 years worldwide. World report on violence and health (World Health Organization)

Es decir: que la violencia es una de las principales causas de muerte de personas en el mundo, entre los 15 y los 44 años. Y efectivamente, ya hemos visto que es la quinta. A partir de este punto, el dato de la OMS sufre una serie de transformaciones para adaptarse al gusto de La Sexta Noticias:

  1. Convertimos el problema en exclusivamente femenino. La violencia es una de las principales causas de muerte DE MUJERES en el mundo, entre los 15 y los 44 años. 
  2. Nos olvidamos de la horquilla de edad para inflar un poco el dato. La violencia es una de las principales causas de muerte de mujeres EN EL MUNDO.
  3. Obviamos las causas anteriores para inflarlo un poco más. La violencia es LA PRINCIPAL causa de muerte de mujeres en el mundo.
  4. Olvidamos que hay otros tipos de violencia interpersonal, para llevar el asunto al terreno que nos interesa. La violencia DE GÉNERO es la principal causa de muerte de mujeres en el mundo. 
Y ale hop. Por arte de birli birloque, 275.000 hombres muertos a manos de un tercero se convierten en mujeres asesinadas por su pareja.

Con un toque de varita, 60.000 mujeres muertas (por violencia interpersonal, que engloba la de pareja) pasan a ser más que 131.000 (por accidentes de tráfico), más que 137.000 (por cáncer) e incluso más que 1.100.000 (por VIH).




diumenge, 7 de maig de 2017

Sobre la verdad en periodismo




Cualquier cosa que un periódico publica debe atenerse al criterio de veracidad. Es decir, un periódico no puede mentir entre comillas protegido por el falaz argumento de autoridad. Ese tipo de construcciones gramaticales, y exculpatorias, tan caras a nuestro estilo: "La Udef dice..." Si el periódico decide publicar un fragmento de sumario debe cumplir una de estas dos condiciones. La primera es que el periódico esté convencido de que lo que relata es verdadero. Es decir, que no se trata de una posibilidad, sino de un hecho. Por supuesto el periódico puede equivocarse. Pero su punto de partida es la convicción. No lo cree la Udef. Lo cree el periódico. Y punto.

[...] ¿Qué es lo que sucede con lo sumarios secretos? Que la verdad de la otra parte no puede publicare ¡en razón precisamente del carácter secreto del sumario!, porque las partes aún no han tenido acceso a lo que el periódico publica con tanto desparpajo. No creo que sea necesario subrayarte la falta de ecuanimidad, la indefensión que estas condiciones de publicación garantizan. Una indefensión que, por cierto, se practica incluso a posteriori. Para ponerte un ejemplo reciente y doméstico: observa el tratamiento que dio el periódico a la verdad provisional sobre los pagos a Rato de Lazard y el que le dio meses después a la verdad tout court.| ARCADI ESPADA
Leer el artículo completo, aquí


La carta de Human Rights Watch a Maduro para visitar a Leopoldo López




Nicolás Maduro
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
Palacio de Miraflores
Caracas – VENEZUELA


Presidente Maduro,

Me dirijo a usted en representación de Human Rights Watch con el propósito de solicitar autorización para visitar a Leopoldo López en la prisión militar de Ramo Verde.

Según información pública, el 3 de mayo, luego de rumores de que López habría sido trasladado a un hospital militar con complicaciones de salud, el señor Diosdado Cabello mostró en su programa semanal de televisión un vídeo con lo que se llamó una “fe de vida”, en el que López le dice a su familia que se encuentra bien y desconoce el motivo por el cual estaba filmando el video. Sin embargo, ni su familia ni su abogado han podido visitarlo desde entonces. De hecho, no han podido verlo desde comienzos de abril.

Estos últimos acontecimientos resultan extremadamente preocupantes a la luz de la arbitraria persecución penal y condena de López; de las condiciones de su detención, que han incluido largos períodos sin contacto con su familia ni abogados; y de la inexistencia de recursos judiciales adecuados dada la falta de independencia de los tribunales. Para disipar cualquier duda sobre la salud de López, le solicito respetuosamente autorización para que una delegación de Human Rights Watch visite a López en prisión.

Atentamente,

José Miguel Vivanco
Human Rights Watch



En 'Homenaje a Cataluña', Orwell proporcionó una versión parcial y partidista




He [George Orwell] was in the Poum only because he had been rejected by Harry Pollitt, the secretary-general of the British Communist party. So he arrived in Barcelona with Independent Labour party credentials. Taken to the Poum’s Lenin barracks in the Gran Vía, he was welcomed because of his literary celebrity. Orwell was not popular among fellow British militiamen, who, like Pollitt, resented his “cut-glass Eton accent”. One said he disliked the “supercilious bastard” on sight: “He really didn’t like the workers.” He had been exhilarated to find “a town where the working class was in the saddle”, but the collectivist experiments of autumn 1936 had not created a war machine. The May events were about removing revolutionary obstacles to the war’s efficient conduct. He acknowledged this in his 1942 essay Looking Back on the Spanish War: “The Trotskyist thesis that the war could have been won if the revolution had not been sabotaged was probably false. To nationalise factories, demolish churches, and issue revolutionary manifestos would not have made the armies more efficient. The fascists won because they were the stronger; they had modern arms and the others hadn’t.”

However, in his book he expressed pro-revolutionary views based on ignorance of the damaging impact on the republic’s international image of the atrocities committed against priests, landowners and merchants in Lérida by the Poum and in eastern Aragón by anarchist columns from Barcelona. For instance, he completely misunderstood the notorious case of Antonio Martín Escudero, an anarchist smuggler who controlled the area of the French-Catalan Pyrenean frontier known as La Cerdanya. There, he and his group carried out acts of banditry, atrocities against the clergy and the extortion of people crossing into France. At the end of April, he was killed at the small town of Bellver in a clash with local people determined to end his reign of terror. Orwell accepts the anarchist version that portrayed Martín as a martyr murdered by forces of the Generalitat.

In Barcelona, social and political hostilities had been mounting for some months. The tension that Orwell encountered when he arrived in April was not the result of communist malevolence but of economic and social distress. The Catalan population had been swollen by the arrival of 300,000 refugees. The strain of housing and feeding a 40% increase in Barcelona’s population had embittered existing conflicts. Until December 1936, when the CNT had controlled the supply ministry, the anarchist solution had been to requisition food in the countrysid. As farmers hoarded stocks to sell on the black market, this provoked shortages and inflation. Then the PSUC took over the supply portfolio and implemented a more market-based approach. This infuriated the anarchists but did not solve the problem. There were bread riots in Barcelona, and armed clashes for control of food stores between anarchists and the PSUC. | PAUL PRESTON
Leer el artículo completo aquí


dissabte, 6 de maig de 2017

El mito de las renovables: llegan las facturas de Zapatero


España tendrá que pagar 128 millones tras perder el primer pleito del recorte de las renovables



Golpe al Estado español en el conflicto que mantiene con varios fondos internacionales sobre el recorte a las renovables. El tribunal del Ciadi, corte de arbitraje de inversiones dependiente del Banco Mundial, ha fallado en contra de España y a favor del fondo Eiser Infraestructure, según ha podido saber EXPANSIÓN.

Eiser cuenta con dos plantas fotovoltaicas en España, de 50 MW cada una, en Extremadura y Castilla-La Mancha. Su desembarco en el sector solar en nuestro país, en 2007, coincidió con la aprobación del Real Decreto 661/2007, que regulaba los incentivos a este tipo de proyectos y que disparó las inversiones en huertos solares. Tras el recorte aplicado por el Gobierno, Eiser contrató al bufete Allen & Overy para demandar al Estado español en diciembre de 2013 ante el Ciadi.
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La minería del carbón fue subvencionada en 2016 con 25,3 millones de euros. Las energías renovables con más de 5.000 millones

Vía Antón Uriarte 


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Un solo trabajador del carbón produce la misma cantidad de energía eléctrica que 79 trabajadores solares



In an April 25 New York Times article (“Today’s Energy Jobs Are in Solar, Not Coal“) reporter Nadja Popovich wrote that “Last year, the solar industry employed many more Americans [373,807] than coal [160,119], while wind power topped 100,000 jobs.” Those energy employment figures are based on a Department of Energy report (“U.S. Energy and Employment Report“) released earlier this year that provides the most complete analysis available of employment in the energy economy.

But simply reporting rather enthusiastically (see the NYT headline again) that the solar industry employs lots of Americans, more than twice as many as the number of coal miners and utility workers at electric power plants using coal, is only telling a small part of the story. Here are some important energy facts that help provide a more complete picture about how much energy is being produced in different sectors, how many workers it takes to produce a given amount of electric power, and which sectors receive the most generous taxpayer handouts.

To start, despite a huge workforce of almost 400,000 solar workers (about 20 percent of electric power payrolls in 2016), that sector produced an insignificant share, less than 1 percent, of the electric power generated in the United States last year (EIA data here). And that’s a lot of solar workers: about the same as the combined number of employees working at Exxon Mobil, Chevron, Apple, Johnson & Johnson, Microsoft, Pfizer, Ford Motor Company and Procter & Gamble.

In contrast, it took about the same number of natural gas workers (398,235) last year to produce more than one-third of U.S. electric power, or 37 times more electricity than solar’s minuscule share of 0.90 percent. And with only 160,000 coal workers (less than half the number of workers in either solar or gas), that sector produced nearly one-third (almost as much as gas) of U.S. electricity last year.

The graphic above helps to quantify the significant differences in electric power output per employee for coal, natural gas and solar workers. In 2016, the coal sector generated an average of 7,745 megawatt hours of electric power per worker, more than twice the 3,812 megawatt hours of electricity generated per natural gas worker, and 79 times more electric power per worker than the solar industry, which produced only 98 megawatt hours of electricity per worker. Therefore, to produce the same amount of electric power as just one coal worker would require two natural gas workers and an amazingly-high 79 solar workers.
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Zapatero acabó con la presunción de inocencia





divendres, 5 de maig de 2017

Bassem Eid, el palestino ignorado por los propalestinos




Bassem Eid fundó en 1996 el Palestinian Human Rights Monitoring Group orientado a denunciar la violación de los derechos humanos de los palestinos por el gobierno palestino. Por esta labor, Bassem Eid ha obtenido diversos premios y reconocimientos internacionales.

Basem Eid es un palestino que se proclama orgulloso de serlo y que lucha por que la libertad, la paz y la prosperidad reinen en su patria, ahora en la miseria, devastada por el fanatismo, comida por el odio al hermano y al vecino y que paga las terribles consecuencias de “sesenta y seis años de errores y oportunidades perdidas”, se lamenta pero no se resigna Eid, más bien se rebela y llama a la rebelión.

“Seamos realistas”, pone Eid la primera piedra para que concurra lo imposible. “Los palestinos no lo estamos haciendo bien”. Y no lo estamos haciendo bien, arguye, porque no nos levantamos contra Mahmud Abás y su “dictadura corrupta”, que “usa los fondos internacionales para consolidar su [poder] en vez de para desarrollar la economía palestina”; ni contra Hamás, que “nunca ha tenido en cuenta las necesidades palestinas” y cuyos túneles de terror y contrabando abren el camino a “nuestra destrucción”. Para colmo de males, seguimos empeñados en la destrucción del Estado de Israel, que “está aquí para quedarse” y que, reconozcámoslo de una maldita vez, “tiene derecho a existir”.
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dimarts, 2 de maig de 2017

En defensa de la jerarquía




Quinze filósofos y pensadores de Canadá, Estados Unidos y China han firmado un manifiesto en el que proponen rehabilitar el valor de la jerarquía.

We are a diverse group of scholars and thinkers who take substantively different views on many political and ethical issues. Recently, we engaged in an intensive discussion of these issues under the aegis of the Berggruen Philosophy and Culture Center in Los Angeles, and we found ourselves agreeing on this: much can be said in defence of some kinds of hierarchy. The ideas we present here are at the very least worthy of more widespread and serious attention. All of this takes on a new urgency given the turn in world politics towards a populism that often attacks establishment hierarchies while paradoxically giving authoritarian power to individuals claiming to speak for ‘the people’.

What then, should be said in praise of hierarchy?

First, bureaucratic hierarchies can serve democracy. Bureaucracy is even less popular these days than hierarchy. Yet bureaucratic hierarchies can instantiate crucial democratic values, such as the rule of law and equal treatment.

There are at least three ways in which usually hierarchical constitutional institutions can enhance democracy: by protecting minority rights, and thereby ensuring that the basic interests of minorities are not lightly discounted by self-interested or prejudiced majorities; by curbing the power of majority or minority factions to pass legislation favouring themselves at the expense of the public good; and by increasing the epistemic resources that are brought to bear on decision-making, making law and policy more reflective of high-quality deliberation. Hence democracies can embrace hierarchy because hierarchy can enhance democracy itself.

Yet in recent decades, these civic hierarchies have been dismantled and often replaced with decentralised, competitive markets, all in the name of efficiency. This makes sense only if efficiency and effectiveness (usually assumed to be measured in economic terms) are considered the overriding priorities. But if we make that assumption, we find ourselves giving less weight to values such as the rule of law, democratic legitimacy or social equality. Hence, we might sometimes prefer the democratically accountable hierarchies that preserve those values even over optimal efficiency.

Hierarchical constitutional institutions are often criticised for not being directly accountable to the electorate but it is too crude to think of democratic accountability as requiring such an immediate link. Ultimate accountability is consistent with a large degree of proximate insulation from direct electoral accountability.

Apart from their civic importance, hierarchies can be surprisingly benign in life more broadly. Hierarchy is oppressive when it is reduced to a simple power over others. But there are also forms of hierarchy that involve power with, not over. Daoism characterises this kind of power effectively in the image of riding a horse, when sometimes you have to pull, and sometimes let go. This is not domination but negotiation. In Daoism, power is a matter of energy and competence rather than domination and authority. In this sense, a hierarchy can be empowering, not disabling.

Take the examples of good relationships between parents and children, teachers and students, or employers and employees. These work best when the person higher in the hierarchy does not use that position to dominate those lower down but to enable them to grow in their own powers.

A common Confucian ideal is that a master ought to aim for the student to surpass him or her. Confucian hierarchies are marked by reciprocity and mutual concern. The correct response to the fact of differential ability is not to celebrate or condemn it, but to make good use of it for the common pursuit of the good life.
Una traducción al español, aquí



La garzonización del proceso penal en España




A la espera de conocer cómo motivó Velasco su decisión, la instrucción del caso Lezo es un síntoma. Estamos asistiendo a una garzonización del proceso penal en España. Grabaciones al por mayor. Instrucciones chapuceras. Atestados policiales convertidos automáticamente en autos, sin el filtro crítico que todo juez debe al investigado y a sí mismo. Imputaciones de quita y pon. Registros a posteriori y para la galería. Autos difundidos vía tuit antes de notificar a las partes. Prisiones provisionales de 30 meses. Festival de filtraciones. En definitiva, el abuso de la excepcionalidad en un clima de alarma social.

La Audiencia Nacional está aplicando contra la corrupción criterios y técnicas hasta ahora reservados a la lucha antiterrorista. Y más allá. De la colocación de micrófonos en despachos hay pocos precedentes. Es una medida excepcional dentro de la excepcionalidad.

Habla un abogado dedicado a la lucha contra ETA: «En todos mis años de ejercicio en la Audiencia Nacional no he asistido a un solo juicio en el que se haya presentado como prueba las grabaciones realizadas en una vivienda o despacho. Lo más parecido es el micrófono en el coche del Faisán». Y los que Herri Batasuna descubrió en su sede de Vitoria, chapuza del CESID. Y qué decir del viaje nocturno de Jordi Pujol Ferrusola: de la cárcel de Soto del Real a Barcelona y de ahí a Zuera. Ni a Canivell llega Junior. Un Ternera cualquiera.

La equiparación de la corrupción con el terrorismo exige asumir determinadas premisas. La primera es que la corrupción pone en jaque el ordenamiento constitucional, la paz pública o la seguridad nacional. La segunda es que su persecución justifica la limitación de garantías básicas de un Estado de Derecho. Aquí es donde asoma, rauda y estridente, la hipocresía de un sector de la izquierda. Los mismos que claman contra la aplicación de medidas excepcionales a los terroristas -«¡abajo el derecho penal del enemigo!»- jalean ahora la excepcionalidad frente a los presuntos corruptos. El arrebato de Irene Montero en Onda Cero: «¡Vivan los jueces! ¡Viva la Guardia Civil!» Se ve que el terrorismo tiene razones que la corrupción desconoce. Y eso que la corrupción también es una sórdida desviación de la política.

Tampoco los fiscales acaban de encontrar su sitio en esta nueva España justiciera. Son siempre personajes en busca de autor. Quieren ser instructores. Libres como Velasco. A este problema identitario se añade un malentendido: muchos fiscales han confundido la búsqueda de la verdad con la búsqueda de la culpabilidad. Un abogado defiende, pero un fiscal no necesariamente acusa. Su responsabilidad es otra. Y en tiempos populistas doblemente crítica. Pero pocos parecen dispuestos a asumirla. Acusado de complicidad con el reo González, con el que jamás ha tenido una relación personal, el fiscal Moix respondió exhibiendo las muescas de su imparcialidad: «Pujol, otra vez Rato, ¡hasta Montoro!... Todos bajo mi mandato». Cuando la acusación se convierte en prueba de inocencia el derecho acaba del revés.

El espectáculo de la Fiscalía -fiscales han acusado, y han alentado que los periódicos acusen, a sus superiores de connivencia con malhechores- es insólito. Esto ya no es el viejo drama de la Justicia, su insoportable politización. Es el sálvese quien pueda mediante el acúsese sin pruebas. Estamos ante una pérdida de autoridad moral del Estado, resultado de la convergencia de los manotazos del Gobierno con el populismo judicial y la tiranía del share. | CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO
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Pero ¿qué tiene de concreto el juez Velasco?

El auto del juez Velasco son 28 folios de gasolina sobre la pira del hastío popular y el negocio mediático. Incluso este periódico se preocupaba ayer por la estabilidad de la democracia española. La que, según el último índice del Economist, se sitúa en el puesto 17 del mundo, por delante de países como Estados Unidos, Bélgica o Japón. Pero la letra pequeña del auto es eso, pequeña. El juez llega a graves conclusiones a partir de indicios desiguales. La mayoría son fragmentarios, frágiles, deshilachados. Su relato produce angustia, tanto por lo que cuenta como por lo que no logra contar. Porque avanza a trompicones entre elipsis y conjeturas. Porque refuerza las percepciones sin ofrecer la satisfacción de los hechos.

El plato fuerte del auto es la compra de una empresa en Brasil por parte de una filial del Canal. El juez acusa a González y Edmundo Rodríguez Sobrino, presidente de la filial y consejero delegado de La Razón, de urdir un plan que resultó en la malversación de 25 millones de dólares de dinero público. Habla de una «adquisición hipervalorada ficticiamente», del «pago de comisiones prohibidas» y del «enriquecimiento injusto de determinadas personas». El lector se estremece. Pero cuando busca detalles del sobreprecio o pistas de esas comisiones o, decisivamente, algún indicio de que el dinero del Canal acabó en una cuenta que no fuera del vendedor brasileño, no encuentra nada. De hecho, el juez reconoce que «dada la inexistencia de una valoración del precio de compra de la mercantil brasileña determinada por un tercero independiente, por el momento no es posible hacer una estimación exacta de la cantidad de fondos públicos desviados».

Velasco reconoció ayer en este periódico que no tiene tiempo para entender cómo funciona una empresa. Me temo que se nota. Confunde el valor contable con el valor económico. Da por hecho que la caída en el valor de la sociedad adquirida fue fruto de un desfalco. Y convierte las irregularidades administrativas denunciadas por la presidenta Cifuentes en indicios de delito. Salvo que aparezca una transferencia a una cuenta de González o de alguno de sus presuntos testaferros, Velasco habrá destapado un caso de deplorable gestión empresarial.

El segundo gran titular de la operación Lezo relaciona a González con Javier López Madrid, consejero de OHL, yerno de su presidente, amigo de los reyes. El juez considera que López Madrid ordenó un pago de OHL a González de 1,4 millones de euros a cambio de la adjudicación de una obra. Los indicios parecen concluyentes: una fuente dio el nombre del banco, de la sociedad panameña y hasta el IBAN de la cuenta suiza donde González habría recibido el dinero. Pero de pronto el propio juez aplica dos rebajas. Dice que habrá que esperar la respuesta de las autoridades suizas para «poder comprobar la realidad de la presunta comisión». Y explica que, en conversaciones grabadas -es decir, privadas-, González negó haber recibido esta comisión y aventuró que alguien debió pedir el dinero a OHL en su nombre. Según la versión de López Madrid, el pago se hizo desde México a una cuenta del empresario Adrián de la Joya, que a su vez ha negado ante el juez cualquier vinculación con González. Es posible que mintiera y que en realidad sea su testaferro. Por lo pronto, las dos rebajas han desembocado en una tercera: el viernes Velasco redujo la fianza de López Madrid del millón de euros que pedía la Fiscalía a 100.000.

El tercer eje del auto apunta a la financiación ilegal del PP de Madrid. Según el juez, González habría desviado fondos públicos para «sanear las cuentas» del partido en 2011. La Agencia madrileña de Informática y Comunicación (ICM) habría inflado contratos con empresas como Indra o PwC, que a su vez habrían pagado a proveedores del partido a través de sociedades pantalla. Después de Gürtel, nada sería más devastador. De momento la acusación depende del testimonio de un hombre, el ex subdirector de ICM, y de un pago de Indra.

De ese hilo sórdido hay que seguir tirando. Como de los indicios de que González ha intentado blanquear fondos con la ayuda de familiares y amigos, probablemente lo más sólido del auto. Y hay que tirar hasta el final.

Pero el juez Velasco no está por la labor. Ayer dijo: «Si tengo suerte, en junio me voy a otra cosa. Nadie es imprescindible». La frase sería un canto a la independencia y al automatismo de la función pública si no viniera acompañada por esta otra: «Los jueces tenemos que interpretar la Ley conforme al pueblo». Si la Justicia depende de la percepción subjetiva de un hombre sobre los humores del pueblo, la continuidad que invoca Velasco es puramente retórica. Sólo la objetividad del derecho garantiza la continuidad en la instrucción.CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO
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Más sobre el caso Lezo, aquí


Macron y la verdad





Si la política suele ser el arte de camuflar la verdad, Macron no es un político habitual. Dijo lo que cree que es la verdad, a pesar de que pueda perjudicarle electoralmente. Ante los huelguistas de Whirlpool, que acababan de aplaudir entusiasmados a Marine Le Pen por decirles lo que querían oír, Macron demostró valor y respeto diciéndoles precisamente lo que no querían escuchar: 'No les voy a mentir: en mi proyecto no está la prohibición del despido' como no está el cierre de fronteras 'porque detrás del cierre, ¿qué hay?: pues hay la destrucción de miles de puestos de trabajo, que necesitan que las fronteras estén abiertas'.


Transcripción del minuto 9’ y el minuto 10’ 15"

“La respuesta a lo que les ocurre a ustedes no es suprimir la mundialización, ni cerrar las fronteras, no se llamen a engaño, no lo hagan, porque quienes les dicen esto les están mintiendo; siempre habrá empresas que se comporten mal, es cierto, por desgracia; y hay que ser duros con ellas; la responsabilidad…. [interrumpido] y por eso yo voy a tomar mis responsabilidades en el plano social, por eso conservaré todas las ayudas directas, el PAT, el ARI, etcétera, y digo bien las ayudas directas, para que sean devueltas; pero luego no podemos coaccionar a todas las empresas sólo porque hay algunas que son delincuentes. En todo caso, ése no es mi proyecto. Tampoco les voy a mentir: en mi proyecto no está la prohibición del despido, porque eso impide luego hacer verdaderas inversiones que generen empleo; así que eso no lo voy a prometer. En cambio, el cierre de las fronteras es una promesa mentirosa, se lo aseguro, y se lo digo de verdad, les ruego que lo entiendan, porque detrás del cierre de las fronteras, ¿qué hay?: pues hay la destrucción de miles de puestos de trabajo, que necesitan que las fronteras estén abiertas. Los de Procter and Gamble, que están a unos cientos de metros de aquí, pues el 80% de lo que producen es para el resto del mundo, y no para Francia. Así que no se pueden cerrar las fronteras, hay que ser fuertes y hay que ser responsables…”

Transcripción del minuto 35' 30" al 44', aquí



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Odian más a Marine Le Pen por ocupar el espacio de la izquierda, que creen una exclusiva del marxismo, que por ser nacionalista, proteccionista y anti UE





dilluns, 1 de maig de 2017

Algo huele a podrido en el Mediterráneo: Traficantes de migrantes estarían financiando a algunas ONG




(ANSAmed) - Palermo, April 27 - Catania prosecutor Carmelo Zuccaro said Thursday on state broadcaster RaiTre that "in my opinion, some NGOs could be financed by traffickers and I know of contact (between them). This trafficking is currently bringing in as much money as the drug trade". He was speaking on the issue of an inquiry opened recently by his office. "Perhaps it could be even more disturbing," he added, positing that some NGOs might "have different ends, such as destabilizing the Italian economy in order to benefit from it".

Justice Minister Andrea Orlando said that he hoped "that the Catania prosecutor's office will speak through the investigation and documents, since I think that this is the best way. If the prosecutor general has proof of this, we will make an assessment." "In general," he added, speaking to Repubblica TV, "it is not fair to reconstruct the history of NGOs as a story of collusion with traffickers. This is a lie." Interior Minister Marco Minniti said it would be a mistake to make "generalisations" about the NGOs while the "issues raised cannot be underestimated". "We are waiting for the results of this investigation," Deputy Foreign Minister Mario Giro said. "Everything is being built up around the words of the Frontex director (Fabrice Leggeri, Ed.), who in my opinion must cover the fact that their ships have moved north of Malta and, obviously, those of the NGOs remain where they were. This is clearly an annoyance in a particularly delicate period, such as the European elections one with elections in important countries." In speaking at the Senate Defense Committee, the Frontex director said recently that it was a "paradox" that NGOs carry out so many rescues at sea, "about a third", "when there have never been so many public ships deployed in the sea between the EU and Italy". He added that, on the basis of migrant statements, "in some cases the traffickers give telephones to the migrants with the numbers of NGOs", but did not specify which. Giro was questioned on Thursday at the Fiumicino airport, where he welcomed 68 Syrian refugees that came through 'humanitarian corridors'.

Giro said that he did not think that coordination between NGOs and traffickers induces migrants to try the crossing.

He added that "intervention to keep people in Africa must be done first, before Libya. And this is exactly what the government is doing with the countries of West Africa."


El ministro italiano de Exteriores, Angelino Alfano, cree que el fiscal siciliano tiene toda la razón





diumenge, 30 d’abril de 2017

La Ley de transitoriedad del secesionismo catalán es el equivalente jurídico de la Ley Habilitante de los nazis




Artículo 2 — Las leyes emitidas por el Gobierno del Reich pueden diferir de la Constitución en tanto no contradigan las instituciones del Reichstag y del Reichsrat. Los derechos del Presidente quedan sin modificación. Ley Habilitante (Ley para solucionar los peligros que acechan al Pueblo y al Estado). Alemania, 1933.

El camino está iniciado. Ya han abierto la puerta. Quedan pocas escenas (pantallas dicen ahora). Una democracia rota y una ciudadanía sin derechos. A eso vamos.

El Parlament de Catalunya, es decir, esa mayoría política secesionista que tiene mayoría absoluta (no social) por efecto del sistema electoral, ha dado luz verde a la reforma del Reglamento por la que se van a poder aprobar, en lectura única y por el procedimiento de urgencia, tres leyes, las llamadas “de desconexión”, que son la de Transitoriedad jurídica, la de la Hacienda Pública y la de la Seguridad Social, en las que se van a basar para construir inicialmente lo que denominan “la república catalana”.

Vergonzantemente, estas leyes, estos proyectos o proposiciones de ley, --no los califico específicamente porque no sabemos, ni tan siquiera lo sabe la oposición parlamentaria--, tienen un contenido desconocido. Se han preparado en secreto, dicen que porque así dificultarán tanto las enmiendas como la [casi] segura impugnación ante el Tribunal Constitucional.

Creen, el Govern y esa mayoría parlamentaria, que mediante un filibusterismo parlamentario de principiantes, el control de constitucionalidad, ese control que es el propio de las democracias contemporáneas, no va a poder ser ejercido. Porque, con una aprobación “exprés” de las normas, en las horas que transcurrirían entre la aprobación en el Parlament y la admisión a trámite del recurso, que suspende su aplicación, podrán proclamar “legalmente” esas leyes de desconexión, buscando la independencia de facto, instaurando esas “estructuras de estado” que con ellas quieren poner en pie.

Es decir, que, aunque con otro mecanismo leguleyo, van a hacer como si estuviera en vigor ese artículo 2 que he citado en el frontispicio, de la denominada Ley Habilitante alemana de 1933, por el que la República de Weimar dejó de existir dejando expedito el camino a la formación del régimen nacionalsocialista. De hecho, la llamada Ley de transitoriedad jurídica, no es más, por lo que se ha venido filtrando sobre la misma, que la habilitación de la instauración de la anticonstitucionalidad como si de un régimen legal se tratara.

Intentan también ahí hacer creer que mediante esa Ley de transitoriedad, se pasará “de la ley a la ley”, es decir, que dejarán “legalmente” de aplicarse leyes españolas para ser sustituidas también “legalmente” por leyes catalanas. Ello es una falacia, jurídicamente hablando. Las leyes, para ser jurídicamente válidas, tienen que derivar de otras legalmente vigentes y elaborarse siguiendo el procedimiento reglamentariamente previsto.

Pero no sólo desde una perspectiva formal, sino también material. Formalmente, la Ley de Transitoriedad puede ser adoptada siguiendo un procedimiento establecido en el Reglament reformado (falta por ver si se impugnará y si entrará en vigor), pero el Parlament de Cataluña sólo puede legislar en el ámbito de sus competencias, que están definidas en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía de 2006. Entre tales competencias, no está la de romper con el sistema constitucional vigente desde 1978.

La involución democrática que con todo ello tiene lugar no tiene parangón. Sólo es comparable a la situación de Polonia (que está bajo la aplicación del mecanismo preventivo por infracción del Estado de Derecho) y, también, a la de Hungría (sometida asimismo a un procedimiento de infracción de derechos fundamentales por parte de la Comisión Europea).

En ambos supuestos, los procedimientos no se emprenden contra lo que en la nomenclatura europea son “autoridades regionales” sino contra las autoridades del Estado miembro de la UE. En nuestro caso, es una Comunidad Autónoma quien está vulnerando el Estado de Derecho y los derechos fundamentales. Aunque cabría exigir responsabilidades al Gobierno español, por culpa “in vigilando”, como cuando se le exigen por incumplimiento de la tasa de déficit, aunque el incumplimiento venga de una o varias Comunidades Autónomas.

Se vulnera el Estado de Derecho y se violan los derechos fundamentales, entre ellos el de seguridad jurídica, cuando se nos amenaza, además, con sanciones si no acatamos lo anticonstitucional. No es nueva la amenaza actual. Ya en la Universitat Catalana d’Estiu se nos explicó que los funcionarios tendríamos que “reciclarnos”, no sólo los de cuerpos estatales, también los de la Generalitat y de las administraciones locales, porque teníamos que adaptarnos a las reglas y principios de la futura “república catalana”.

El director de la Escuela de Administración Pública de Cataluña reforzó también esas declaraciones. Ahora, un diputado de JxS vuelve a la carga y, además, el President de la Generalitat, refuerza sus palabras en sede parlamentaria. Se amenaza, véase bien, no por no cumplir la ley, sino por no violarla!!!

Y las autoridades, iba a decir nuestras autoridades, pero no son “nuestras”, es decir, de todos, sino de unos cuantos, aplauden voluptuosamente que la máxima representación del Estado en Cataluña, es decir, el President de la Generalitat, respalde las barriobajeras amenazas directas infligidas por un diputado. Cierto, la libertad de expresión en el Parlament todo lo puede…. Hasta que lo expresado se convierte en acto jurídico. Ahí, en el momento en que se produzca, ya no va a caber el esconderse en el cobijo de la cámara para atentar contra los derechos ciudadanos.

Y, mientras tanto, los políticos, especialmente los del arco constitucional, ¿van a continuar aceptando la ignominia consistente en que una mayoría parlamentaria legisle saltándose las propias normas? ¿Se puede legislar, en democracia, sin que exista debate político? ¿Se puede legislar, en democracia, hurtando el conocimiento de las normas a la ciudadanía? Sólo por recordarlo, ya que seguramente caerá en saco roto, citaré lo que dispone la Ley 19/2014, de 29 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, una Ley aprobada por el propio Parlament de Cataluña, ésta sí, en el marco de sus competencias.

En ella, en el artículo 10, se establece la obligación de dar a conocer las actuaciones y decisiones de relevancia jurídica. Entre ellas:

Los procedimientos normativos en curso de elaboración, con la indicación del estado de tramitación en que se encuentran.

Las memorias y los documentos justificativos de la tramitación de los proyectos o anteproyectos normativos, los distintos textos de las disposiciones y la relación y valoración de los documentos originados por los procedimientos de información pública y participación ciudadana y por la intervención de los grupos de interés, en su caso.

¿Se ha invocado este art. 10 en algún lugar? ¿Alguien ha pedido, bajo su aplicación, información acerca de las leyes de desconexión? Si se ha hecho, ¿se ha hecho público el resultado obtenido? Ciertamente, lo desconocemos.

La ciudadanía, ¿qué va a tener que hacer ante tanto atropello? ¿Vamos a tener que ser héroes? ¿Vamos a tener que organizar la “resistencia” a la opresión? ¿Nos van a defender las instituciones democráticas o tendremos que confiar en nuestras propias fuerzas?

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Teresa Freixes es Catedrática de Derecho Constitucional UAB; Catedrática Jean Monnet ad personam; Miembro de la Real Academia Europea de Doctores y Presidenta de Concordia Cívica.
Artículo publicado en Economía Digital





En España, desde 1965, no ha habido ningún calentamiento en los inviernos








divendres, 28 d’abril de 2017

100 días de Trump y sin apocalipsis




Los que nos atrevimos a predecir no sólo que Trump ganaría la presidencia de los EEUU sino también que no pasaría nada excepcional ni se produciría ningún apocalipsis democrático por ello, podemos felicitarnos. Los 100 primeros días de presidencia del outsider republicano lo han confirmado.

Por el contrario, los que se engañaron a sí mismos y engañaron a los demás asegurando que no había la más mínima duda de la victoria de Hillary Clinton, los que pusieron el grito en el cielo cuando ganó Donald Trump contra todos sus pronósticos, los que intentaron impedir por todos los medios que tomase posesión de su cargo, los que aterrorizados nos aterrorizaban advirtiendo que su llegada al poder sería poco más o menos como la llegada de Hitler al Reichstag, tendrían ahora que hacer autocrítica, aceptar que se equivocaron, que informaron con un fanatismo partidista sin precedentes y, sobre todo, reconocer que socavaron la credibilidad de la democracia estadounidense -que desde su nacimiento ha estado y está blindada frente a la tiranía- con la única finalidad de asustar a los electores.

Lamentablemente, eso no ocurrirá. No harán autocrítica. Ni ahora, ni nunca. Se limitarán a lo que hacen siempre en éstas situaciones: disimular. Ya han empezado a hacerlo con motivo de los 100 días de Trump.

En lugar de ser coherentes y manifestar su alivio porque no haya logrado implementar sus tan terribles promesas electorales, se lo reprochan. 'Oiga, que prometió esto y lo otro y ahora nada. Oiga, que ha resultado ser un tigre de papel incapaz de imponerse a nadie para poder sacar adelante sus propuestas'. Y promulgan su incapacidad y su derrota.

Pero al actuar así vuelven a equivocarse. Trump todavía no ha perdido casi nada. Es cuestión de tiempo. Algunas cosas las logrará tal y como las quería, otras no. Y muchas serán reformuladas y modificadas para lograr los apoyos suficientes para su aprobación.

Nada parecido, pues, ni a una revolución ni a una contrarrevolución. Tan sólo un tipo peculiar que, como todos sus predecesores, no tiene otra opción que gobernar dentro de la ley y la Constitución.

El apocalipsis tampoco será para hoy.

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La bajada de impuestos de Trump supone para las rentas más bajas casi duplicar su renta disponible actual, pero para El País  solo beneficia a los ricos. ¿Fake News? 

La revolución fiscal y los 100 días de Trump
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Estados Unidos, en los últimos ocho años, ha vivido la mayor transferencia de riqueza de los ahorradores y la clase media al Estado de su historia. $1,5 billones de nuevos impuestos, casi $10 billones de nueva deuda y $4,5 billones de expansión monetaria para un aumento del PIB de casi $3 billones.

Si hay algo enternecedor de los análisis de los economistas intervencionistas es que, los mismos que aplaudían la política de más gasto, más impuestos y más déficit de Hillary Clinton y Obama, hoy se llevan las manos a la cabeza ante las bajadas de impuestos porque… pueden aumentar el déficit. Parece que el déficit es solo bueno cuando nos quitan dinero del bolsillo, no cuando nos lo devuelven.

El plan fiscal de Mnuchin tiene toda la lógica económica y además, es políticamente brillante. Como explica Jeffrey Tucker, de la Fundación para la Educación Económica, es un plan que fortalece el crecimiento y mejorará los ingresos por mayor crecimiento. Y además, sus votantes lo perciben inmediatamente.

Bajada del Impuesto de Sociedades del 35% al 15%.

Bajada del impuesto sobre las plusvalías de 23,8% al 20%.

Bajada de IRPF a todos los ciudadanos al 10%, 25%, y 35%.

La deducción máxima por persona se duplica y las deducciones por hipoteca y gastos familiares se mantienen.

Las bajadas en el Impuesto de la Renta implican que los ciudadanos que ganen menos de 25.000 dólares anuales no paguen IRPF, los de menos de 75.000 dólares, lo hagan sólo al 10%, entre 75.000 y 225.000 dólares, al 20% y para el resto, al 25%, según Mnuchin.

La mayor bajada de impuestos de la historia supondría en las rentas más bajas casi duplicar su renta disponible actual.
Leer el artículo completo de Daniel Lacalle, aquí