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diumenge, 18 de febrer de 2018

La inmersión lingüística responde a la idea nacionalista que los catalanes son un solo pueblo y tienen un solo idioma




Las virtudes de la inmersión lingüística para aprender un idioma nadie las discute. Lo que se discute es si la inmersión en catalán ha de ser permanente y excluyente del castellano como lengua vehicular en todas las escuelas públicas de un territorio con dos lenguas oficiales.

En sus inicios, la inmersión se entendió ante todo como una acción de discriminación positiva -y como tal, temporal- dado que el catalán había sido excluido del sistema educativo y del conjunto de la administración pública durante los 40 años de la dictadura franquista. No olvidemos que se partía de una situación de bilinguismo asimétrico: en Cataluña, todos los ciudadanos de lengua materna catalana eran bilingues, aunque mayoritariamente analfabetos en su propio idioma; por el contrario, no todos los ciudadanos de lengua materna castellana eran bilingües, aunque prácticamente todos eran alfabetos en el suyo.

Tras tres décadas y media de inmersión lingüística, el monopolio del catalán en la escuela ha crecido y se ha extendido convirtiéndose en imprescindible e intocable. El consenso sobre la necesidad de la discriminación positiva del catalán ocultó que el nacionalismo había percibido que la inmersión lingüística era el instrumento clave que necesitava para la vertebración nacional de una futura Cataluña independiente. La inmersión total y permanente respondía a la idea que los catalanes son un solo pueblo y tienen un solo idioma. La inmersión lingüística se convirtió, de hecho, en el inicio del 'procés'.

A pesar de la evidencia, muchos siguen diciendo, especialmente en la izquierda, que la inmersión lingüística es una política de cohesión social, no de identidad nacional. Tal vez lo digan porque la idea fue de la socialista-catalanista Marta Mata y de Pepe González, socialista proveniente de la Federación catalana del PSOE. Frente al modelo inicial de Jordi Pujol de dos opciones escolares separadas, una en catalán y otra en castellano, el PSC y el PSUC consensuaron en el Parlament un modelo unificado y no segregador. Modelo que fue aceptado por la población castellanoparlante porque vieron en él un instrumento de promoción e integración en la sociedad catalana.

Sin embargo, hace tiempo que ese modelo ya no existe. Ha derivado en otro de voluntad monolingüe, de claro supremacismo lingüístico catalán, que agita el espantajo de la segregación escolar para blindarse. Un espantajo que nadie abandera en Cataluña, incluidos Ciutadans y el PP. La segregación no es alternativa a la inmersión monolingüe.

Lo que se plantea, hoy por hoy, es mucho más simple: cumplir lo que han sentenciado los jueces  -el 25% de las asignaturas se tiene que impartir en lengua española- y que se haga efectivo - es decir, sin presiones, sin repudio y sin acoso- el cumplimiento del artículo 11.4 de la Ley de Educación de Cataluña, cuando dispone que "en el curso escolar en el que los alumnos inicien la primera enseñanza, las madres, los padres o los tutores de los alumnos cuya lengua habitual sea el castellano pueden instar, en el momento de la matrícula, y de acuerdo con el procedimiento que establezca el Departamento, que sus hijos reciban atención lingüística individualizada en esta lengua".


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Para una mayor información sobre las competencias que tiene todavía el Estado en materia educativa, ver este apunte de Teresa Freixes.

Para un conocimiento más detallado de la evolución del modelo de inmersión lingüística, ver este artículo que Joaquim Coll en El Periódico

Mercè Vilarrubias, Catedrática de Lengua: “La inmersión solo existe en Cataluña y en Groenlandia”



dijous, 15 de febrer de 2018

Peterson: 'Hemos pasado de intentar convertir a las mujeres en hombres a intentar convertir a los hombres en mujeres'




Cayetana Álvarez de Toledo entrevista al psicólogo clínico canadiense Jordan B. Peterson. Fragmentos:

Jordan B. Peterson.- La izquierda en general considera que las jerarquías son malas. Es normal: las jerarquías producen ganadores y perdedores. Y ser un perdedor o convivir con perdedores -gente que lucha pero malvive- es existencialmente doloroso. Además está demostrado que el exceso de desigualdad genera sociedades inestables. La izquierda tiene derecho a preocuparse. A lo que no tiene derecho -porque es científicamente falso- es a culpar de la desigualdad al capitalismo, a Occidente o al presunto patriarcado. Ocurre también con la riqueza. Dicen: es injusto que la riqueza se distribuya de forma desproporcionada y que pocas personas acumulen la mayor parte.

Cayetana Álvarez de Toledo.- Lo cual es verdad.

Respuesta.- Pero no es culpa de nadie. Es un fenómeno enraizado en la naturaleza: los que más tienen, más acumulan. Se ve en el tamaño de las ciudades. En las masas de estrellas. En la altura de árboles. Ahora hay unos señores que se hacen llamar "econofísicos". Estudian la Economía a partir de las leyes de la Física. Y han descubierto cosas fascinantes: las mismas leyes que rigen la distribución del gas en el vacío rigen la distribución del dinero en la economía. El problema de la desigualdad no tiene una explicación simple. Las cosas son complejas. Y la izquierda debe asumir esa complejidad y, a partir de ahí, iniciar una profunda renovación intelectual. La izquierda de hoy es tan previsible. Está tan obsesionada con la identidad, la raza, el género, la victimización... Lleva más de 30 años de retraso intelectual...

Pregunta.- Desde que Derrida dijo: la verdad no existe, todo es interpretación.

R.- La constatación del fracaso del comunismo, de su criminalidad estructural, fue un shock para la izquierda.

P.- Archipiélago Gulag es su libro de cabecera.

Sí, después de Solzhenitsyn ni los más dogmáticos, ¡ni los intelectuales franceses!, pudieron seguir justificando el comunismo. ¿Qué hicieron entonces Derrida y los posmodernos? Una maniobra tramposa y brillante. Sustituyeron el foco del debate: de la lucha de clases a la lucha de identidades.

(...)
P.-Hablemos del caos. Sus vídeos y conferencias arrasan entre adolescentes y millenials, sobre todo varones. ¿Por qué?

R.- Hay una crisis de la masculinidad. La "tóxica masculinidad", dicen las feministas. Los chicos reciben de la sociedad moderna un mensaje devastador y paralizante. Primero, se les recrimina su agresividad, cuando es innata y esencial a su deseo de competir, de ganar, de ser activamente virtuosos. Luego se les dice que la sociedad es una tiranía falocéntrica corrupta de la que ellos, por supuesto, son culpables de origen por el mero hecho de ser hombres. Y finalmente se les advierte: «No se os ocurra intentar prosperar o avanzar, porque entonces además de culpables seréis cómplices activos de la tiranía feminicida». El resultado es que muchos varones, sobre todo jóvenes, tienen la moral por los suelos. Están empantanados, perdidos. No tienen rumbo ni objetivos.

P.- Usted insiste en la diferencia entre poder y competencia.

R.- Es esencial. Lo peor que han hecho los posmodernos es propagar la confusión entre poder y competencia, aptitud, habilidad. Las jerarquías no son de dominación sino de competencia. Lea la luminosa obra de Frans de Waal. Los chimpancés tiránicos acaban muy mal: destrozados a pedazos. Los chimpancés más exitosos -también sexualmente- son los que interactúan mejor. Los que hacen amigos y tratan bien a las hembras. La competencia es más eficaz que el poder puro y duro.

P.- El periodista Andrew Sullivan asegura que las relaciones gays son tan "agresivas" como las relaciones heterosexuales. Niega que exista una voluntad de dominio específica del hombre sobre la mujer y advierte contra la idea de guerra de sexos por falsa y peligrosa.

R.- Sólo los hombres débiles intentan dominar a las mujeres. Otra lectura imprescindible: Machos demoníacos, de Richard Wrangham. Hay tres géneros de orangutanes: las hembras; los machos dominantes, que cautivan a todas las hembras; y los machos débiles, que morfológicamente parecen adolescentes y que, como no logran aparearse, recurren a la violación. ¡Violan! La lección es evidente: sólo los perdedores recurren al poder para obtener más sexo del que, necesitándolo, pueden alcanzar.

(...)
P.- Usted denuncia el "intento de feminizar a los hombres".

R.- Hemos pasado de intentar convertir a las mujeres en hombres a intentar convertir a los hombres en mujeres. Y eso no conviene a ninguno de los dos sexos. Tampoco a las mujeres. Las mujeres tienen tanto interés como los hombres en acabar con la crisis de la masculinidad.

P.- Explíquelo.

R.- Una mujer sensata no quiere un párvulo como pareja. Quiere un hombre. Y si es lista y competente, quiere un hombre incluso más listo y más competente que ella.

P.- Veo ya a las feministas radicales rasgándose las túnicas.

R.- Las feministas radicales se equivocan ¡radicalmente! No distinguen entre un hombre competente y un déspota. Su pánico cerval a cualquier exhibición de habilidad masculina es revelador de una pésima experiencia personal. Dicen: "¡Arranquemos a los hombres sus garras y sus colmillos! ¡Socialicémoslos! ¡Hagámoslos blandos, flácidos y femeninos, porque así no podrán hacernos más daño!" Es una manera patológica de contemplar el mundo y las relaciones humanas. Y es también un grave error estratégico. Porque cuando anulas a un hombre, aumentas su amargura y su resentimiento. Lo conviertes en un ser inepto, atormentado, carente de sentido. Y las vidas sin sentido son desdichadas. Y el hombre anulado se enfada. Y entonces sí se vuelve agresivo. El despotismo de los débiles es mucho más peligroso que el despotismo de los fuertes.

P.- Usted vincula la crisis de la masculinidad con el auge de la extrema derecha.

R.- Cuando las únicas virtudes sociales son lo fofo e inofensivo, la dureza y la dominación se vuelven fascinantes. Mire el fenómeno de Cincuenta sombras de Grey. Seis meses estuve riéndome cuando se publicó. Pensé: ¡Qué apropiado! La cultura entera arde en exigencias de que el hombre envaine las armas y el libro más vendido de la historia es una fantasía sadomasoquista. Es extraordinario. Freud estaría a la vez horrorizado y exultante.

(...)
P.- ¿Qué quieren de verdad las mujeres de verdad?

R.- Lo mismo que querrían los hombres si los hombres fuesen los que paren: desplegar todo su potencial y competencia, pero también tener bebés.

P.- ¿En qué proporción?

R.- A los 19 años, las mujeres anteponen su carrera a la familia. A los 28, ya no tanto. Es una realidad de la que nadie habla. Salvo algunas mujeres de 37 a 40 años que han desaprovechado la ventana de oportunidad reproductiva y se sienten infelices.

P.- Bastaría con que los hombres ayudasen más con los niños.

R.- Los hombres están peor configurados que las mujeres para el cuidado de niños de menos de dos años. Esto es así. Podemos aleccionarlos. Pero, ojo: también hay mujeres -inteligentes, fuertes, formadas- que libremente deciden ser ellas las que cuidan de los niños. Lo hacen porque quieren, no porque nadie se lo imponga. Y esa decisión les lleva a tomar otra, previa. Cada hijo exige unos tres años de intensa dedicación. Es mucho tiempo. Y para una madre, causa objetiva de vulnerabilidad. ¿Qué hacen entonces las mujeres? Practican la hipergamia: buscan pareja en el mismo o superior nivel competencial que ellas. Hablemos claro: de igual o más capacidad socioeconómica que ellas. Esto ocurre en todas las culturas. Es una de las revelaciones más notables de la Biología y la Psicología evolutivas. Y en el caso de las mujeres hípercompetentes, es un problema. Cuanto más alto el coeficiente intelectual de una mujer, más baja la probabilidad de que encuentre una pareja estable.

P.- Los hombres no se atreven...

R.- ... Ni a invitarlas a salir. He trabajado durante décadas con abogadas altamente cualificadas. Me contrataban para mejorar su productividad laboral y sus relaciones afectivas. Sus vidas. Lo tenían durísimo para encontrar pareja. Fíjese en este dato del Pew Research Centre. En los últimos 15 años, el interés de las mujeres por el matrimonio ha subido muchísimo. En cambio el de los hombres se ha desplomado. Una pésima combinación.

(...)
P.- Su libro es un tratado de responsabilidad contra la cultura de la sobreprotección.

R.- Otro legado de la progresía: una generación de mimados y quejicas, cero preparados para encarar la vida. Esos padres edípicos, que hacen un pacto con su niño: "No nos abandonarás jamás y a cambio nosotros haremos todo por ti". Puro egoísmo envuelto en mimos. El resultado es que los niños crecen sin madurar. No tienen sentido de la responsabilidad. Son victimistas. Se vuelven inútiles y acaban resentidos.


La sentencia del TEDH no condena a España por 'malos tratos' a los etarras Portu Juanenea y Sarasola Yarzabal sino por no haber contrastado suficientemente las versiones de las partes





Teresa Freixes analiza la sentencia:
La condena a España se efectúa porque, en los procesos internos, no se investigó en forma exhaustiva si se cometieron o no los malos tratos a los detenidos. En esta jurisprudencia, el art. 3 CEDH se vulnera no sólo cuando los malos tratos se producen sino, también, cuando una alegación de malos tratos no se investiga de modo pertinente; a ello se le denomina “el aspecto procedimental” del art. 3, que exige un examen escrupuloso acerca de si la alegación de malos tratos o tortura ha sido investigada profundamente y en toda su extensión. Esta doctrina, todo hay que decirlo, es prácticamente universal y también es aplicada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y en los tribunales penales internacionales.

Es posible que, de haber entrado mejor en este terreno, la veracidad de las alegaciones de las partes hubiera podido jugar en sentido contrario al finalmente evidenciado en Estrasburgo, puesto que existían, pues así consta en la sentencia del TEDH, documentos —correspondencia de los demandantes con otros miembros de la banda— en los que se afirmaba que “lo relacionado con las torturas falsas sufridas por Igor en manos del enemigo está en buen camino…” . Y que “ésta es la estrategia que hay que seguir ante las caídas, siempre”. “Siempre hay que denunciar torturas, y nunca ratificarse ante el Juez”. Con lo que, entre estos elementos probatorios y las declaraciones en contra efectuadas por los detenidos, hubieran tenido que efectuarse mayores y mejores diligencias de contraste o contradicción que hubiera, como mínimo, puesto en duda razonable las acusaciones de malos tratos. Se supone que ello bien hubiera podido ser apreciado por el TEDH en su sentencia.

No se condena, pues, y repito, por haber existido tortura o malos tratos, sino por no haber aplicado protocolos de investigación más estrictos en un asunto en el que ha habido una acusación de haberlos efectuado. El TEDH no discute lo que los jueces dictaminaron, sino que, en pieza accidental, no introdujeron los elementos procedimentales exigidos por la jurisprudencia internacional alrededor del escrutinio preciso sobre la veracidad de las afirmaciones, de los etarras por una parte y de la policía por otra. Siendo que ante el Tribunal Supremo, en casación, poco puede alegarse sobre los hechos, recae sobre la instancia de apelación, es decir, en la Audiencia Nacional el reproche de no haber contrastado suficientemente todas las circunstancias que rodearon a la detención de los etarras. La condena de Estrasburgo no tiene mayores efectos jurídicos que la concesión de una indemnización “por daños morales” en aplicación del art. 41 del Convenio, ya que los autores del atentado en Barajas cumplen condena por ello y se supone que el importe otorgado por el TEDH se aplicará, como es debido, al resarcimiento —parcial, por desgracia— de las cantidades adeudadas a las víctimas y sus familiares. La propaganda que determinados sectores quieran hacer al respecto ya la conocemos, pero es eso, propaganda.

diumenge, 4 de febrer de 2018

El colapso del 'dossier' anti-Trump




En julio del 2016, cuando era casi seguro que Trump sería el candidato republicano, el FBI fue al tribunal FISA en busca de un permiso para vigilar la campaña de Trump. Se les negó el permiso. Volvieron a solicitarlo, esta vez con un dossier sobre Trump que, según el mismo director James Comey lo calificó más tarde, era porno/obsceno y no verificado. De todas formas, presentaron el documento al tribunal sin detallar debidamente el origen, las fuentes, si hubo prejuicios al elaborarlo, ni sin indicar quién lo financió. Y después de la investigación del Comité del Congreso, sabemos hasta los mensajes por twitter que los del 7º piso del edificio del FBI (la dirección) intercambiaban. El Congreso tiene miles de documentos y han indicado que SOLO EL 10% se han usado para el memorando (resumen de 4 páginas) que han divulgado. O sea, hay para rato. Y lo que se ha comprobado por ahora es:

1.- El autor del dosier anti-Trump fue el ex-agente inglés del MI6, Christopher Steele. Mr Steele fue contratado por Fusion GPS para construir dicho dosier y a su vez, la dirección del Partido Demócrata controlada totalmente por Hillary Clinton, pagó más de $9 millones a Fusion GPS por mediación de la firma de abogados Perkins Coie. Tienen hasta las cuentas bancarias de Fusion GPS, por lo que no es especulación.

2.- Christopher Steele manifestó en una de las comunicaciones con Bruce Ohr, un alto cargo del Departamento de Justicia, que "was desperate that Donald Trump not get elected and was passionate about him not being president" [“estaba desesperado por que Trump no fuera presidente y apasionado para que no llegara a la Casa Blanca”]. Factor claro que indica que su trabajo no podía ser imparcial.

3.- ¿Por qué razón Bruce Ohr estuvo en contacto con Christopher Steele? Porque su esposa, Nellie Ohr, trabajaba con Fusion GPS en un claro conflicto de intereses, por el cual, el mismo fiscal independiente Robert Muller lo transfirió a otro puesto.

4.- Una vez obtenido el dosier anti-Trump (obsceno y no verificado) el FBI volvió al tribunal FISA sin informar de los prejuicios de Christopher Steele, ni mentar el hecho que el partido político opuesto pagó por el dosier. Así es como el tribunal les concedió el permiso de espiar a los miembros de la campaña Trump. Los que firmaron la petición han cometido un acto igual que jurar en falso al juez.

5.- El dossier, aún después de comprobarse que incluía falsedades, no sólo se usó para iniciar una investigación a miembros de la campaña de Trump, sino que fue distribuido por Steele a los medios para generar una narrativa contra Trump. Por ello y por manifestar que era un contacto con el FBI, Steele fue despedido, pero el daño ya estaba hecho. Lo que supuestamente era un dossier secreto, se divulgó en su totalidad en algunos medios después de haber ganado las elecciones. Esta persistencia sólo apunta a que querían la destitución de Trump por colusión con el enemigo para ganar las elecciones. Otros medios, aunque lo mencionaron, decidieron no publicarlo por no haber sido verificado. Pero el relato de la colusión Trump-Rusia era ya imparable. Su publicación aquí.

6.- Andrew McCabe, que era el protegido del ex-director James Comey y temporalmente director del FBI, declaró bajo juramento ante el Congreso que sin el fabricado dosier no hubiesen podido obtener permiso para espiar. También se debe indicar que su mujer se postuló para senadora estatal de Virginia por el partido demócrata y recibió unos $700.000 para la campaña por parte del ex-gobernador Terry McCauliffe, uno de los aliados políticos más cercanos de Hillary. McCabe era sumamente leal a Comey y después, segundo de abordo con el nuevo director Christopher Wray. El domingo pasado, Wray, preocupado por la revelación del memorando y su impacto sobre la imagen y la moral del FBI, fue al Congreso para ver las conclusiones de la investigación en el memorando. Al día siguiente, su lugarteniente McCabe dimitió. Es lo que ha dicho a sus amigos, pero se rumorea que “le dimitieron” porque Wray salió enfurecido del Congreso.

7.- Ahora también se sabe, que el FBI de Comey supo de los ilegales emails de Hillary Clinton por lo menos un mes antes de su admisión en el Congreso. Y también se sabe que, Comey, sabiendo bien el delito que significaba la propagación de miles de emails secretos desde un servidor desprotegido y privado, comenzó a escribir la exoneración de Hillary antes de entrevistarla. Es prácticamente imposible que su superior, la fiscal general del momento, Loretta Lynch, no supiera lo que estaba ocurriendo. Por lo que igual está en la diana de las investigaciones. Obama tendrá sus coartadas bien estudiadas.

8.- Otro de los agentes del 7º piso, Peter Strzok, que participó en la “investigación/exhoneración” de Hillary, después de haber enviado cientos de mensajes anti-Trump a su amante fue transferido por Comey a la investigación del caso Trump/Rusia. Claro que al poco, Muller lo sacó del equipo al conocer sus sectarios mensajes. Por lo cual envió otro mensaje a su amante que “tampoco le molestaba mucho, porque no había nada por investigar”. Pero meses después, Muller, muy amigo de Comey, sigue investigando a ver qué pesca. Comenzó a pescar atún y parece que no pescará ni siquiera un chicharro.

9.- Comey, cuando se reunió con Trump antes de despedirlo, le dijo: “No voy a ser como Edgar Hoover (famoso porque mantenía archivos de todos los políticos) y no eres foco de una investigación. Pero tengo un dosier sobre tí…..” Hay que ser descarado, falso y narcisista para hablar de esa forma sabiendo lo que estaban cocinando.
Leer el artículo completo, aquí



dijous, 25 de gener de 2018

El verdadero consenso se alcanzó en 1978 y no hay que salir de él



Las pasadas elecciones autonómicas catalanas no deben valorarse únicamente por unos resultados que configuran dos bloques, los separatistas (o independentistas) y los constitucionalistas (o unionistas), en los que los primeros, sin mayoría de votos, pero con mayoría de escaños, decidirán probablemente cuál es el futuro presidente de la Generalitat. Otro factor debe también ser convenientemente valorado: la fuerza política ganadora, en votos y en escaños, es Ciudadanos, un partido unionista y desacomplejadamente no nacionalista.

Este resultado ha alarmado a los sectores nacionalistas, incluso a los más moderados, que siempre habían pensado que jamás ganaría un partido de tal naturaleza. ¿Por qué esta alarma si el constitucionalismo no ha obtenido votos suficientes para gobernar? La razón es la siguiente: por primera vez, el partido ganador en votos y escaños no está en el ámbito de lo que suele denominarse “consenso catalanista”, es decir, la ideología nacionalista transversal que ha dominado la escena política catalana desde 1980.

Este consenso catalanista significa, sustancialmente, el acuerdo sobre dos principios: Cataluña es un solo pueblo (“un sol poble”) y Cataluña es una nación (“som una nació”). Estas afirmaciones no son inocuas sino devastadoras: socavan la democracia constitucional. Veamos.

Los términos pueblo o nación son polisémicos, tienen significados distintos. En su sentido jurídico y político, fundado en las ideas ilustradas y liberales, pueblo y nación hacen referencia al conjunto de habitantes de un Estado unidos por una ley común, hoy la Constitución, garantía de la igualdad de los derechos y libertades de sus ciudadanos. En cambio, en su sentido cultural e identitario, fundado en las ideas historicistas y románticas, la unidad del pueblo está basada en una identidad colectiva única (“un sol poble”) que refleja ciertos rasgos comunes de tipo cultural, lingüístico, étnico, religioso o histórico; por esta razón configura a sus habitantes como iguales entre sí, les dota de un alto grado de solidaridad mutua y los distingue de los demás pueblos o naciones.

Mancini, a mitad del siglo XIX, formula el llamado principio de las nacionalidades que vincula esta supuesta identidad colectiva con el poder político: “Toda nación (identitaria) tiene derecho a un Estado propio”. Lo que en principio parecía ser un concepto cultural pasa a ser un concepto político: las naciones (identitarias) tienen derecho a un nuevo Estado, a separarse del anterior. Ahí nace definitivamente el nacionalismo político.

Sobre estas bases teóricas se construye el consenso catalanista. Se afirma que Cataluña es un solo pueblo, una nación, por supuesto en sentido identitario, porque se diferencia con el resto de España en lengua, historia, cultura, tradiciones y manera de ser. Así pues, según el principio de las nacionalidades (no el de autodeterminación, reconocido por el derecho internacional, que es muy distinto), Cataluña reúne todos los requisitos de una nación y, por consiguiente, tiene derecho a constituirse en Estado independiente. Este es el relato, como se dice ahora, falso en casi todo, pero seductor.

Sin embargo, en el momento constituyente de 1978, todavía pocos catalanes deseaban un Estado propio. En cambio, había un amplio consenso en reconocer los principios básicos de la tradición catalanista: la Generalitat como poder político autónomo; el catalán, junto al castellano, como lengua oficial, y la protección de una cultura escrita en catalán. La Constitución reconoció ampliamente estos principios que fueron desarrollados en el Estatuto de Autonomía: el catalanismo político había cumplido sus objetivos. Este fue el verdadero consenso.

Pero las primeras elecciones de 1980 las gana Convergència, un partido nacionalista, no meramente catalanista, que no podía conformarse con este marco constitucional y estatutario sino que debía desbordarlo: Cataluña no podía ser una comunidad autónoma como las demás porque era una nación. Así pues, a largo plazo, la acción política de Convergència se dirige a la ruptura con España aunque sabe que esta finalidad no puede ser inmediata y debe procederse antes a un largo período de “construcción nacional”.

Esta consiste, básicamente, en cultivar un narcisismo que acentúe y sublime las pequeñas diferencias con el resto de españoles hasta convertirlas en diferencias antagónicas; en mentalizar a los catalanes de que forman parte de una comunidad que se ve perjudicada al estar integrada en España; en desarrollar la comunidad autónoma como si fuera un pequeño Estado para así, cuando sea posible, poder dar el salto a la independencia. Desde el Gobierno de la Generalitat, se utilizaron tres instrumentos principales: los medios de comunicación, la escuela y el control de la sociedad civil. Nada se hacía en Cataluña sin permiso, la omnipresente sombra de Jordi Pujol era alargada.

Y esta sombra se proyectaba también en los partidos políticos de la oposición y en el tan subvencionado mundo de la cultura. Uno podía ser de derechas, de centro o de izquierdas, era indiferente, pero estaba prohibido discrepar en cuestiones identitarias: lengua, historia, autonomía, cultura. En eso había que obedecer. Disentir en estas cuestiones estaba prohibido y castigado. Los partidos, al igual que el mundo intelectual, se adaptaron a la situación sin rechistar, callaron religiosamente. La última y reciente fase es más conocida: el error del nuevo Estatuto y del Gobierno tripartito, la crisis económica que generalizó el descontento social, las mentiras repetidas una y mil veces, la constante desobediencia al derecho y al orden constitucional. Ahí estamos todavía.

Pero volvamos al inicio del artículo. ¿La fuerza parlamentaria de Ciudadanos, respaldada por más de un millón cien mil votantes, influirá en las posiciones del PSC y del PP, los otros dos partidos del bloque unionista? No me cabe ninguna duda. Es desde el exterior del consenso catalanista que se ha obtenido este resultado. Diría más: se ha alcanzado por situarse precisamente en esta posición. La sociedad catalana empieza a reaccionar: muchos han salido del armario y perdido el miedo frente a quienes nos han querido infundir miedo, se ha dado cuenta de que la política identitaria sólo conduce a la confrontación interna, a la salida de Europa y al aislamiento internacional, a la fuga de empresas y a la caída de las inversiones, al empobrecimiento.

El verdadero consenso se alcanzó en 1978 y no hay que salir de él: autonomía, lengua y cultura. Pero autonomía no es soberanía, lengua es bilingüismo y cultura es toda la que se produce en Cataluña, en el idioma que sea. El paso al nacionalismo fue el gran error. Cataluña no es una nación identitaria homogénea sino una sociedad plural, no debe aspirar a ser un Estado sino a seguir siendo una comunidad autónoma integrada en España y en Europa.| FRANCESC DE CARRERAS




divendres, 29 de desembre de 2017

Tabarnia y el regreso a la Edad Media

La eclosión de Tabarnia como espejo provocador en el que el separatismo nacionalista catalán se refleja como caricatura ha tenido un éxito tan fulgurante como imprevisible. La mayoría se arrellana en su ironía, pero algunos temen que el fenómeno desate fuerzas que sea incapaz de contener. Es pronto para saber en lo que derivará. Parece que ha venido para quedarse, pero lo más probable es que se marchite cuando se apague el foco mediático.

Sea como sea, Tabarnia y especialmente algunas de las cosas que se están escribiendo sobre ella, me han hecho recordar una idea política que se popularizó a finales del siglo pasado, poco antes del nuevo milenio, conocida como neomedievalismo o regreso a la Edad Media. Esa idea fue desarrollada en 1977 por Hedley Bull en su libro The Anarchical Society: A Study of Order in World Politics. Según Bull, la globalización ha dado lugar a un sistema internacional semejante al medieval, donde ni los estados ni la Iglesia, ni otros poderes territoriales, ejercieron la plena soberanía, sino que participaron en soberanías complejas, superpuestas e incompletas en lugar de una única autoridad política en forma de estado con total soberanía territorial.

Hedley Bull vio que esa compleja combinación de organizaciones nacionales, sub y supranacionales o internacionales podrían ayudar a "evitar los clásicos peligros del sistema de estados soberanos mediante una arquitectura de estructuras superpuestas y lealtades transversales que mantengan unidos a todos los pueblos en una sociedad universal evitando al mismo tiempo la concentración inherente a un gobierno mundial". Más allá de la ONU, la más lograda y relevante de esas estructuras superpuestas y lealtades transversales es la Unión Europea.

De las muchas cosas que se publicaron en esos años sobre el tema he recuperado dos artículos. El primero, de Pasqual Maragall de 1993 en el que plantea el papel de las Regiones y las Ciudades en el seno de la Unión Europea, mentando explícitamente a las 'regiones nacionales [que] quieren participar de aquello que su ausencia de Estado les ha quitado: la soberanía'. El segundo, un artículo publicado por el The New York Times en enero de 1999 [en español, aquí] que responde a la pregunta: ¿Es posible que el ciberespacio y la globalización económica estén empujando el mundo moderno hacia un retorno a la Edad Media? 

Los dos artículos evidencian, uno desde la gestión política y el otro desde la opinión académica, que el poder se dispersa, los estados-nación delegan soberanía y aparecen nuevos actores y nuevos poderes que se superponen y se combinan entre sí. Y no solo eso, apuntan también a la búsqueda de un nuevo 'centro', una nueva autoridad de referencia, 'algo así como el anhelo medieval de restaurar el Imperio Romano' en palabras de Stephen J. Kobrin. Un anhelo que empezó en la ONU y que se desarrolló en la Unión Europea.

Esa fragmentación del poder único del estado -que es lo que históricamente ha permitido que surgiera la democracia liberal- asusta a conservadores y socialdemócratas. Atrapados en su tradicional intervencionismo público temen una deriva anárquica y caótica, una fragmentación social y territorial, que aumente inevitablemente la desigualdad en beneficio de los más poderosos. Reaparece el proteccionismo y el nacionalismo, que ven la crisis producida por la globalización más como tragedia que como esperanza, más como problema que como solución. Y se enfrentan a ella como si fuera una etapa más del viejo combate que, desde el siglo XIX, opone la democracia liberal de mercado al socialismo estatista en todas sus franquicias.

El izquierdismo populista enarbola de nuevo los puños y las banderas rojas de la hoz y el martillo -tan asesinas o más que las banderas rojas de la cruz gamada y los brazos en alto- en un ejercicio de ensimismamiento político y fantasía ideológica a años luz de la realidad. Ni se trata del enésimo final del capitalismo, ni del fin de la democracia liberal. Por el contrario, el formalismo democrático-liberal -que se fundamenta en la división del poder como antídoto frente al poder absoluto- parece mejor dotado que el encorsetamiento dirigista para encauzar las transformaciones revolucionarias que se están desarrollando en las maneras de producir y de vivir. Entramos en otro mundo, pero conservadores y socialistas siguen en el anterior.

Los grandes cambios políticos y culturales de la humanidad -el Renacimiento, la Ilustración, la Revolución industrial...- encontraron en el pasado inspiración para abrir las puertas del futuro. Ahora, y por paradójico que pueda parecer, la Edad Media, que tan mala prensa histórica tiene como supuesta era de estancamiento, oscuridad y fanatismo, nos permite encontrar referentes para una sociedad internacional a la que los territorios, las identidades y los estados-nación se le han quedado pequeños, casi obsoletos, pese a que haya quién se empeñe en resucitarlos.

¿Que tiene que ver Tabarnia con todo eso? Nada y mucho. Nada, si se queda como espejo provocador del separatismo. Mucho, si se desarrolla como nueva 'estructura superpuesta' con 'lealtad transversal' en el marco jurídico-político de España y la UE. ¿Bueno o malo? Bueno, si se formula democráticamente, desde el respeto a las leyes y sin lesionar los derechos de nadie. Malo, si actúa como alter ego del separatismo nacionalista.










dijous, 28 de desembre de 2017

¿El futuro es medieval?


¿Es posible que el ciberespacio y la globalización económica estén empujando el mundo moderno hacia un retorno a la Edad Media?

Han transcurrido un par de décadas desde que Hedley Bull, por entonces profesor de relaciones internacionales de Oxford, ya fallecido, planteó la posibilidad de que el sistema de naciones-Estados vigente fuera sustituido por "un equivalente moderno y laico del tipo de organización política que existió en el Occidente cristiano durante la Edad Media". Desde entonces, numerosos investigadores han procurado explicar los cambios en el mundo actual estableciendo analogías con la Europa medieval.

Este neomedievalismo se fundamenta, básicamente, en que diversas presiones han llevado al sistema moderno de naciones -cuyo origen se remonta, por lo general, al Tratado de Westfalia (1648), que puso fin a la Guerra de los Treinta Años- a una situación, si no ya de total desmoronamiento, al menos de indudable y profundo debilitamiento.

Dispersión de la autoridad

En otro tiempo, las naciones-Estados ejercían una soberanía absoluta sobre un territorio claramente definido, "atando en un haz" -como dijo James Anderson, docente de la Universidad Abierta de Gran Bretaña- las responsabilidades por todos los aspectos de la vida "civil, moral y espiritual" de sus ciudadanos. No existía ninguna autoridad por encima del soberano de ese Estado, ya fuese un rey o un parlamento.

Hoy, las naciones-Estados ven cómo su haz de responsabilidades tradicionales es "desatado" por una combinación de fuerzas. El surgimiento de las multinacionales y los mercados globales limitan su influencia económica. El ciberespacio e Internet no pertenecen a nadie. Las naciones-Estados delegan una parte cada vez mayor de su soberanía al agruparse en organizaciones internacionales, reconociendo que muchas de sus aspiraciones sólo pueden lograrse mediante una acción concertada.

Esto hace que el ciudadano moderno pueda verse sometido a toda una gama de autoridades que, a menudo, se superponen.

Por ejemplo, un habitante de la Unión Europea ve moldeada su vida por las decisiones de las autoridades locales, los parlamentos nacionales, los eurócratas sin rostro de la Comisión de Bruselas y una hueste de entidades internacionales tales como la OCDE, numerosas agencias de la ONU y, desde el 1º de enero, el nuevo Banco Central europeo con su nueva moneda única, el euro.

Antes de la nación-Estado

La complejidad y dispersión crecientes de la autoridad moderna despiertan en algunos investigadores el recuerdo de la Edad Media, cuando aún no se había inventado la nación-Estado, los límites de los reinos solían ser vagos y quedaban librados a las circunstancias de las guerras y los matrimonios dinásticos, y muchos centros de poder diferentes competían por las influencias.

"En vez de basarse en el territorio -dice Anderson-, la soberanía política más bien era compartida por una amplia variedad de instituciones laicas y religiosas y diferentes niveles de autoridad: nobles y señores feudales, reyes y príncipes, gremios y ciudades, obispos, abades y papas."

"En la Europa medieval, el poder político y la autoridad no estaban definidos en forma geográfica -sostiene Stephen J. Kobrin, de la Universidad de Pensilvania, en un trabajo publicado recientemente por el Journal of International Affairs-. Tal vez tampoco lo estén en una economía mundial digitalizada, organizada en redes electrónicas superpuestas. Pensar en la Edad Media, el último período premoderno, quizá nos ayude a imaginar posibilidades para un futuro posmoderno."

Se entrevén otros paralelos. Acaso el cristianismo ya no sea la religión universal, pero algunos, particularmente en los Estados Unidos, sostienen que la democracia y los mercados libres están próximos a desempeñar un papel similar como una ideología de aceptación casi universal.

Richard Matthew, politicólogo de la Universidad de California (Irving), ha sugerido que el ecologismo está a punto de convertirse en una versión contemporánea del cristianismo por ser una causa global que trasciende las fronteras nacionales.

Kobrin cree que, al empezar a desmoronarse el mundo de las naciones-Estados independientes, se ha emprendido la búsqueda de "un centro", de algún organismo con la autoridad universalmente aceptada que reclamaban para sí los papas medievales. No sólo la ONU, sino casi todas las organizaciones intergubernamentales existentes fueron creadas después de la Segunda Guerra Mundial. "Es algo así como el anhelo medieval de restaurar el Imperio Romano", señala.

Castillos y señores

También descubre un paralelo entre los castillos, servidores y ejércitos privados de la aristocracia medieval y el aumento de la criminalidad, los barrios cerrados y las agencias de seguridad privadas en el mundo actual. Ve en esto un síntoma de debilitamiento del tradicional monopolio estatal del poder coercitivo.

En su descripción del colapso de la autoridad civil en gran parte del África Occidental, el escritor Robert Kaplan advierte que en algunas regiones las naciones-Estados van siendo reemplazadas por "un esquema de ciudades-Estados, barriadas-Estados y regionalismos nebulosos y anárquicos" que recuerdan los siglos de oscurantismo transcurridos entre la caída de Roma y el mundo medieval.

A su juicio, y el de otros, se diría que nos encaminamos hacia el futuro retrocediendo.

PAUL LEWIS | THE NEW YORK TIMES (2-01-1999)
Original en inglés, aquí

divendres, 22 de desembre de 2017

Todo parece igual, pero ya nada será igual




Aparentemente, las elecciones de ayer no han servido de nada porque en el Parlament las fuerzas independentistas siguen manteniendo la mayoría absoluta. Sin embargo, los resultados electorales, a poco que se los examine sin ideas preconcebidas, son en realidad una carga de profundidad que cambiará muchas cosas y cuyos efectos se irán desgranando en el futuro inmediato.

1.- Por primera vez desde 1980, las elecciones autonómicas en Cataluña las ha ganado un partido no nacionalista. Y las ha ganado en número de votos -más de un millón- y en número de escaños: 37, quitandoselos a todos los partidos. Es un punto de inflexión que acaba con el monopolio político nacionalista y arrebata la pretensión del independentismo de ser el único que representa la voluntad del pueblo catalán y que habla en su nombre.

2.- Puigdemont ha vampirizado al bloque independentista, descolocando a ERC -que ha sido el gran derrotado del 21-D- y laminando a la CUP, que pierde el grupo parlamentario. El partido del President ha fagocitado gran parte del PDCat y ha emergido como el partido radical del independentismo, el Sinn Féin catalán, pero tal vez como canto del cisne. Es revelador que nadie viera a Artur Mas o Marta Pascal en la celebración de la victoria de JuntsxCat.

3.- El independentismo, retórica republicana a parte, sabe que está en manos de la justicia y que lo volverá a estar si vuelve a delinquir. Y sabe que lo tiene difícil para ejercer su mayoría absoluta, ya que ocho de sus diputados electos -Puigdemont, Forn, Sánchez, Junqueras, Ponsati, Puig, Serret y Comín- no podrán votar por el hecho de estar en la cárcel o fugados. ¿Renunciarán a su escaño? ¿Volverá Puigdemont de Bruselas para ir a la cárcel? ¿Se quedará el independentismo sin diputados presos?

4.- La unidad del independentismo se ha roto, aunque de momento todavía guarden las apariencias. ERC ha sido atacada y humillada por JuntsxCat durante toda la campaña electoral y ya no parece dispuesta a aguantar más. Como apunta Salvador Sostres: Esquerra 'no está dispuesta ceder en nada, y más si se demuestra que el votadme para que pueda volver era no más que una farsa electoralista, otro fraude del gran cobarde'. Vamos a asistir a un duelo cainita entre JuntsxCat y ERC, con los restos del PDCat intentando volver sobre sus pasos al pragmático nacionalismo convergente.

5.- El PSC -el otro gran derrotado- sigue estancado en la cola de los grandes partidos en Cataluña. Ha obtenido 80.000 votos y un diputado más, que podrían deberse a los pocos votantes de Unió que han cambiado el voto por la presencia de Espadaler en la candidatura socialista. La equidistancia y la ambigüedad que tan hábilmente maneja Iceta no le ha servido de mucho. C's le ha quitado todos sus feudos. En el PSOE ya hay quién dice que el PSC 'ha dejado de ser la franquicia del PSOE en Cataluña' y que hay que romper con Iceta tras el resultado electoral.

6.- El radicalismo populista de izquierda pierde cancha oscurecido por el resplandor revolucionario del único radicalismo de masas realmente existente: el populismo identitario. Como al PSC, la balanceante y demasiadas veces sesgada equidistancia de los Comunes les ha pasado factura. Han quedado fuera de juego y parecen condenados a ser poca cosa más que la izquierda 'selecta' y testimonial que fue ICV.

7.- Estas elecciones han extendido el certificado de defunción parlamentaria del PP de Cataluña. Los populares, liderados por Albiol, han perdido el grupo parlamentario y han quedado reducidos a la irrelevancia. Han sido víctimas, sin duda, del voto útil que ha capitalizado Ciudadanos pero el declive del PP obedece, sobre todo, a los graves errores que ha venido cometiendo en Cataluña desde que Aznar sacrificó a Aleix Vidal Quadras en el altar del padre padrone de la corrupción nacionalista, Jordi Pujol Soley. Está por ver la dimensión de los desperfectos que en el resto de España provocarán las réplicas del terremoto que ha hundido al PP catalán, pero quien piense que no pasará nada significativo se equivoca.

Todo parece igual, pero ya nada será igual.









divendres, 8 de desembre de 2017

Propuesta estratégica para alcanzar con éxito la independencia


Este documento figura en la diligencias que se siguen en los Tribunales de Justicia contra los autores y ejecutores de las leyes de ruptura -eufemísticamente de 'desconexión'- con la legalidad constitucional española

dijous, 7 de desembre de 2017

Puigdemont, coches y fugas

Carles Puigdemont parece haber visto muchas películas de espías y de fugas de Alcatraz. Tantas que, como al hidalgo manchego con los libros de caballerías, se le han subido a la cabeza. Sus fugas son tan ridículas como los embates de Alonso Quijano contra los molinos, pero a diferencia de la noblez de éste las suyas aparecen chabacanas e indignas.
Cuando el entonces presidente Puigdemont se cambió de chaqueta y de coche en un túnel de Gerona, creyó burlar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, pero simplemente renunció a su dignidad actuando como un forajido y un MacGyver en lugar de hacerlo como correspondía a su cargo y a su representatividad.Fue el primer coche de Puigdemont. Prefirió un truco de prestidigitación en lugar de acudir a «votar» con su dignidad presidencial aunque se lo prohibieran, y hacerla valer como una banda de honor por encima de todas las cosas. (...)
El segundo coche de Puigdemont llegó justo a continuación. En Asuntos Internos de los Mossos lo tienen claro: en la huida del presidente depuesto, desde su casa de Gerona, su mujer Marcela fue clave. Salió en su coche desde la urbanización, pero en los asientos traseros, los agentes de la Policía autonómica que custodiaban la casa no vieron a nadie, y así lo comunicaron a sus superiores. Por lo tanto, Puigdemont salió escondido en el maletero del coche de su esposa, que le transportó algunos kilómetros como quien traslada un bulto, hasta el vehículo donde aguardaba un «mosso» amigo, hicieron el cambiazo, y huyeron hacia Francia en otro coche sin papeles. Lo que no queda claro es si, al cruzar la frontera, Puigdemont se agachó o volvió al maletero, pues en las cámaras del paso fronterizo tampoco consta el rostro del expresident cruzándolo. | SALVADOR SOSTRES


Fue en el transcurso de la operación del entonces juez Garzón contra los comandos de Terra Lliure que pretendían cometer atentados en las instalaciones. Entonces, exactamente igual que ahora, Puigdemont puso tierra de por medio. Y sin tampoco dar explicaciones a nadie antes de emprender la fuga. Así, en el muy festivo y esperado 1992, el joven periodista Carles Puigdemont, que había logrado alcanzar el puesto de redactor jefe del diario El Punt, todo un éxito profesional para un treintañero sin ningún tipo de formación universitaria, adoptó al súbito modo la extraña decisión de abandonar su empleo para residir durante una larga temporada lejos de nuestras fronteras. En el currículum oficial del ex presidente de la Generalitat se hace alusión al inopinado paréntesis calificándolo de "año sabático". Por aquel entonces, un infiltrado en Terra Lliure, cierto Josep Maria Aloy, informante que había sido captado por el legendario agente del Cesid Mikel Lejarza, el antiguo miembro de ETA conocido por Lobo, sembraba el pánico en el entorno de la banda. Las detenciones de militantes eran continuas. Los interrogatorios, duros. La desconfianza, total. Nadie se fiaba de nadie. Mientras las sospechas de la dirección de Terra Lliure no recayeron sobre su persona, los precisos datos que Aloy hacía llegar a la Policía sembraron la zozobra no sólo entre los comandos, sino también en el poroso entramado de simpatizantes que les proveía de cobertura tanto material y logística como política. Casualidad o no, justo ese fue el momento en el que decidió marcharse al extranjero. | JOSÉ GARCÍA DOMÍNGUEZ

dissabte, 2 de desembre de 2017

El puente



En una comunidad contaminada, los bloques no los definen los hombres racionales sino los fanáticos. Son ellos los que construyen el enemigo, los que lo señalan y colocan en su sitio. Y para ejemplo, el canónico: los judíos en la Alemania nacionalsocialista. Muchos intentaron rebelarse contra su identificación en un colectivo racial. "¡Pero si yo soy de derechas, un buen alemán!" "¡Y yo de izquierdas, un ciudadano ejemplar!" Bah, les contestaron, ante todo eres judío: estrella va. Lo mismo ocurre en esta Cataluña corrompida por décadas de xenofobia. El nacionalismo catalán no discrimina. El conciliador y campechano Iceta está en exactamente el mismo lugar que el facha Albiol y la falangista Arrimadas. Si quiere averiguar dónde, no tiene más que mirar hacia el puente. | CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO

El periodismo -es un decir- del 'procés', convertido en amanuense y propagandista del poder político nacionalista, bromea con los muñecos 'ejecutados' en el puente y, como siempre, culpa a otro. Como culpará al Estado del 'pucherazo' electoral del 21-D que tanto alienta y parece desear. Esos otros son siempre los mismos: la real y la supuesta extrema derecha fascista o falangista. Escuchen como comentaban en Catalunya Radio la noticia:



Afortunadamente, la extrema derecha en España es residual e irrelevante numérica y políticamente. Mucho más importante es la extrema izquierda, tanto en miembros como en influencia política. Según cifras del año pasado, la policía tenía contabilizados casi 300 grupos radicales.



De los 296 grupos contabilizados, 241 son de extrema izquierda y 55 de extrema derecha. Es decir, que los grupos izquierdistas cuatriplican a los derechistas. Sin embargo, en 2015 hubo más intervenciones policiales entre los ultras (119), que entre los antisistema (88). Por lo que se refiere a detenciones, se produjeron 204 arrestos de individuos de extrema derecha y 145 de extrema izquierda, aunque en la serie histórica, las cifras de unos y otros son bastante parejas.

Sin embargo, los medios del 'procés' siguen construyendo el relato de la reacción ultraderechista. Comprensiblemente, no quieren verse a reflejados en la imagen del puente. Dicen que los suyos, los demócratas, no lo han hecho y que más bien podría ser cosa de los fachas. Es cierto que no sabemos el nombre y apellido de la mano ejecutora, pero sabemos algo peor: que los muñecos 'ejecutados' no les han indignado. Ni tan siquiera lo han lamentado y mucho menos denunciado. Se han limitado a quitar hierro al asunto, a bromear un poco e intentar cargar el 'muerto' a otros. A ver si cuela. O, tal vez, ¿a ver si cuelga?

dijous, 23 de novembre de 2017

Adolf Tobeña: "La Cataluña independiente sería una Andorra ampliada y Montserratina"




Hace un año, la eurodiputada Teresa Giménez Barbat, una conocida antinacionalista, organizó una conferencia en el Parlamento Europeo titulada "¿Una sociedad alienada? Una disección psicobiológica del secesionismo catalán . Uno de los oradores invitados, el psicólogo holandés Carsten Dreu, habló de los fundamentos neurobiológicos del parroquialismo. El otro profesor fue el profesor de psiquiatría Adolf Tobeña (Graus, Huesca, 1950).

Dos partes pidieron la suspensión de la conferencia. Eran ERC y PDeCAT, que lo consideraban "una manifestación de argumentos discriminatorios y antidemocráticos, típico de los regímenes totalitarios, que busca deshumanizar a los opositores políticos como un paso previo a su liquidación, tratándolos como mentalmente alienados". Pero el análisis de la psicología de masas y la consolidación de la historia de la independencia entre los ciudadanos catalanes no tiene nada de discriminatorio ni antidemocrático. Es solo neurociencia.

Adolf Tobeña, cuyo libro The Secessionist Passion analiza con precisión el surgimiento y la consolidación de la independencia desde el punto de vista de la psicobiología y la neurología, me recibe en su despacho de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona. Es difícil distinguir el análisis científico de Tobeña del movimiento independentista, al igual que un biólogo estaría fascinado por la elegante destreza con que las mandíbulas del tiburón separan a sus víctimas de sus opiniones personales. Pero cuando le pido alguna aclaración al respecto, su respuesta es inmediata: "No me malinterpreten, la independencia no me interesa personalmente en absoluto". Está claro.

Debo preguntarte qué pasó ayer [la entrevista se realizó el día después de la declaración de independencia en el Parlamento de Cataluña].

Es un episodio más de la opereta. Fue bastante predecible, porque ya hemos sido testigos de algunos episodios cómicos. El aspecto interesante es la forma en que evolucionó la situación. Pasó de estar al borde de un conflicto civil a una representación absurda y cómica.

Ese libro que veo en su mesa, El mito del martirio (Adam Lankford), ¿es aplicable a la independencia catalana y su victimismo?

[Risas] No, no. No tiene nada que ver con ello. Mi libro "Deadly Martyrs" está dedicado a los terroristas suicidas, que es un tema que aún no se ha resuelto. Este libro, El mito del martirio fue escrito por un médico forense estadounidense que sostiene la tesis de que los atacantes suicidas están locos. Varias tesis académicas, incluida la mía, siempre han dicho que no existe alienación mental, con la excepción de algunos casos muy raros. Los comandos que llevaron a cabo los ataques del 11 de septiembre, por ejemplo, eran científicos informáticos, de clase alta, con educación superior, que habían sido entrenados durante años en el entrenamiento de vuelo. Y ese es un conjunto de criterios que los aleja de la alienación mental. Porque los locos, por definición, reducen la inteligencia y la capacidad de ajustarse a los requisitos cognitivos de la vida ordinaria.

Y Lankford lo niega.

Lankford ha mezclado terroristas suicidas con "lobos solitarios", como este último de Las Vegas. Y dice "no, no, los que dicen que aquí detrás hay tácticas belicosas llevadas al extremo por razones políticas o religiosas están equivocadas, porque en realidad estas personas están mentalmente perturbadas". Pero él está equivocado. En "lobos solitarios" sin motivos ideológicos, hay una alta frecuencia de desórdenes, pero en atacantes suicidas, miembros de organizaciones o células doctrinales e ideológicas no existe tal desorden.

Es obvio que el factor cultural es clave allí. Todos los suicidios profesan la misma religión.

No no. No todos ellos tienen la misma religión. Los tamiles de Ceilán practicaron esta táctica repetidamente sin ser islamistas. No está necesariamente relacionado con la religión.

Volviendo a España, y más específicamente a Cataluña. ¿Te sientes cómodo viviendo aquí?

No. Durante siete años, ha sido difícil vivir en la atmósfera creada por los secesionistas. Han montado un movimiento que tiene características muy interesantes, querían hacerlo hegemónico, pero solo han persuadido a la mitad de la población. El resto de los ciudadanos ha sido asediado, marginado, despreciado y silenciado. Y crear este tipo de entorno hace que la vida sea desagradable. Incómodo.

¿Has sufrido personalmente?

He sufrido, como muchos otros, campañas de denuncia, acusaciones de traición. Afortunadamente han sido fugaces. Pero sí, he sufrido personalmente.

Caminando por el campus, he visto escritos en las paredes "Trapero, mátalos". La UAB es conocida como una universidad fuertemente nacionalista y controlada por la izquierda.

La escuela de medicina es una isla dentro de la UAB. Tienes que salir de él y caminar por el campus, como lo hiciste, para ver esas cosas. Pero una vez que ingresas a la medicina, todo eso desaparece. Entre los profesores y los investigadores, la convivencia es buena. El trato es cordial y no hay tensión como en las facultades de derecho, economía, ciencias políticas, sociología, humanidades o periodismo. Aqui no. La vida aquí es cómoda y cordial.

Usted dijo que el movimiento de independencia tiene características interesantes. ¿Qué quieres decir?

Estaba hablando de lo que los especialistas en movimientos de masas estudiarán durante décadas. Han podido montar un movimiento que ha convencido a dos millones de ciudadanos. Han dado a estos ciudadanos una narrativa bien construida, con objetivos específicos. Luego organizaron demostraciones controladas en las calles. Estas demostraciones fueron al mismo tiempo cívicas, festivas y estéticamente sensacionales. Detrás de ellos había grandes especialistas en publicidad, en marketing, en combinaciones cromáticas y en la movilización de masas. Todas estas son cualidades estéticas y cívicas.

Pero esa no es toda la historia.

Lo que no se vio fue el silenciamiento de la otra mitad de la población. Intentaron establecer una dominación absoluta y ocultar a la otra mitad de la ciudadanía. Pero si pasas por alto eso, lo han hecho bien. Tan bien, han capturado todos los medios internacionales, toda la televisión, todas las radios. Estos medios han visto un movimiento pacífico y una rebelión motivada caracterizada por una participación transversal de las familias y todas las clases sociales. El movimiento ha tenido también calidad cromática y estética, con banderas, con camisetas que cambian cada año, con diferentes tipos de canciones, con castillos, con una organización que simula una de las "colles sardanísticas". Y es por eso que llamó la atención de los medios, y también la atención de la intelligentsia.

Pero, ¿realmente han persuadido a la intelligentsia?

En la actualidad, hay más especialistas en movimientos de masas, historiadores, economistas, juristas y politólogos en las mejores universidades del mundo (Oxford, Yale, Cambridge, UCLA, La Sorbona) a favor de los catalanes que la otra mitad de ciudadanos, que están en contra de la secesión o en favor del gobierno de España. Deben ser muy buenos para conseguir eso. Tienen una gran capacidad para diseminar una doctrina y convencer a los mejores especialistas sobre el tema de que tienen razón. Que tienen derecho a ejercer la autodeterminación.

¿Es la estética tan poderosa como para ocultar lo que hay detrás de la independencia?

La estética es muy poderosa. En el mundo de hoy, si tiene los mejores anunciantes, los mejores arquitectos y los mejores narradores, tiene una capacidad de penetración política sin precedentes. Es el mundo de la publicidad. Si dominas el anuncio, tendrás la capacidad de influir. Si la regla es ir rápido, atrapar a los de su gremio, los periodistas, los difusores de mensajes, es muy fácil.

El periodismo internacional ha sido una víctima fácil.

Pero es mucho más difícil convencer a la intelligentsia, que se toma su tiempo para analizar. Porque bellas fotos, hermosas banderas, bellas demostraciones y agradables calles no son suficientes, pero necesitas consistencia. Convencer a historiadores, economistas y abogados no es fácil. Acabo de ver una carta firmada por ochocientos profesores de las mejores universidades británicas a favor del referéndum. Para hacer esto, necesitas una visión intelectual. Necesita un ejército de intelectuales secesionistas que se hayan extendido a las mejores universidades del mundo desde las universidades catalanas, que se encuentran entre las mejores de España.

¿Las mejores?

La primera es catalana, la segunda es catalana, la tercera es catalana, la cuarta es catalana y la quinta es valenciana. La primera universidad española aparece solo en el sexto o séptimo lugar. Y se han aprovechado especialmente de las generaciones jóvenes. Principalmente economistas, pero también de otros campos, y que están haciendo trabajos, conferencias y seminarios. Mientras tanto, la intelectualidad española, desde la organizada a través del Instituto Cervantino o la diplomacia, así como la desorganizada, no ha respondido.

Es verdad. ¿Por qué cree que pasó?

Por negligencia y desprecio. Han errado en el diagnóstico. Y la respuesta española ha sido débil e insuficiente.

¿Qué ha sido exactamente este abandono?

El descuido es ese famoso diagnóstico rápido y tranquilizador. "Esta es una ola transitoria que se desinflará". El famoso suflé. La versión un poco más elaborada es: "Terminarán peleándose entre sí". La teoría es que, como han reunido intereses tan dispares, los de las élites empresariales y los del antisistema, terminarán por quedarse entre ellos. Pero después de siete años eso no ha sucedido, lo que descalifica el diagnóstico.

Y el desprecio?

La segunda parte del diagnóstico erróneo es "están locos". Ese es el epíteto más utilizado por la intelectualidad española para caracterizar el secesionismo catalán. Irracionalidad, ilusión, perturbación, alienación, hipnotización, secuestro. Querían caracterizar un movimiento que tiene detrás una enorme inteligencia y capacidad de incidencia como un delirio. Y, por supuesto, eso no es para nada. No hay delirio. Cero. Cuando las voces más sabias de la intelectualidad española caracterizan este movimiento, el resto de los intelectuales del mundo dicen: "¿Pero quienes son estos? Este movimiento ha puesto al borde del abismo a un Estado democrático y siguen diciendo que es un delirio ". Y si pierde el diagnóstico, es seguro que se equivocará en el remedio.

Si hay tanta excelencia intelectual en una Cataluña dentro de España, ¿de qué se quejan?

La historia es lo opuesto. "Lo hemos logrado a pesar de España. Imagina dónde estaríamos sin España ". Su historia es que a pesar del peso, el obstáculo, las inconveniencias, las características corruptas, maliciosas y trampas del Estado español, que es lento, pesado, distante, propenso a repetir marcos jurídicos contraproducentes en un entorno competitivo como la ciencia, lo hemos logrado. Sin España, dicen, seríamos los mejores. Seríamos California o Massachusetts. Esta es la narración y los sabios del mundo lo creen.

Las utopías siempre ganan en comparación con la realidad.

Y luego colocan el segundo elemento en la narración: Barcelona. No hay necesidad de hablar de universidades. ¿Hay alguna ciudad española o con la cultura española capaz de competir con Barcelona?

Bueno ... ¿En qué aspecto en particular?

En todos ellos. ¿Quién ha logrado Barcelona? Los catalanes Barcelona es una de las diez ciudades más atractivas del mundo. Sin duda. Puedes crear una encuesta objetivo y siempre será Barcelona. No en Madrid, ni en Buenos Aires, ni en Sevilla, ni en Caracas, ni en Lima, ni en Santiago de Chile. Será Barcelona. No puedes ser ciudadano del mundo si no visitas Barcelona con frecuencia. Porque en Barcelona hay muchos actores a la vanguardia de la arquitectura, el diseño, la moda, la química y la biología. Y sin el obstáculo de España, Barcelona sería la capital del mundo. Esa es la historia que cuentan y todos creen en ella. Porque es verdad

¿Es realmente cierto?

Por supuesto que es. O al menos de alguna manera. ¿Puede alguien decir que Barcelona es la ciudad española más atractiva? Eso no significa que Madrid no sea atractiva, cosmopolita, diversa, divertida, divertida y espléndida. Durante los últimos años de miedo, la presencia de Barcelona en el mundo ha sido mucho más alta que la de Madrid. Y eso no se puede argumentar, independientemente de los indicadores utilizados. El FC Barcelona también ha sido un equipo infinitamente mejor que el resto de equipos españoles y sudamericanos.

Algunas personas dirían eso.

El FC Barcelona se ha impuesto como el equipo dominante, el más atractivo, con la mayoría de los aficionados, el equipo que ha generado más jugadores importantes de forma continua y también muchos de los expertos en fútbol más apreciados en todo el mundo. Que también son secesionistas ¿Quien hizo eso? Los catalanes Esta es la historia que cuentan, y como es muy consistente, se propaga por todo el mundo. España reaccionó tarde, con un diagnóstico equivocado y una narrativa débil y mal construida. España está perpleja, sorprendida, dudosa, no comprende del todo al crear mensajes que nadie escucha. Cataluña hizo grandes editoriales en el New York Times, Le Monde, Financial Times, The Guardian, CNN, BBC ... "El no logra repercusión en ningún lado" ¡Por favor! Han logrado repercusión en todas partes.

Los catalanes son los primeros en la Unión Europea en comenzar un proceso de segregación con la perspectiva de tener éxito.

Con el debido respeto, tal vez está sobrevalorando un simple editorial de un periódico alemán en comparación con lo que dice Angela Merkel, quién es más relevante e influyente que toda su prensa. O tal vez estés mezclando el atractivo turístico de Barcelona con su importancia real en el panorama internacional.

No solo una atracción turística, ¿eh? Zuckerberg viene a Barcelona. Es el único lugar del mundo al que va.

El único lugar en el mundo?

El único lugar fuera de California. Él no va a ningún lado más que Barcelona.

¿Estas seguro de eso?

Y también lo hace Woody Allen. No es solo una atracción turística.

No estoy completamente seguro de eso.

Estoy tratando de explicar el éxito que han tenido en todo el mundo. Una cosa diferente es que se ha obtenido éxito a expensas de la otra mitad de la población. Silenciando y hostigando a la mitad de sus ciudadanos. Tal movimiento, que se impone y, por lo tanto, es totalitario, podría hundir Barcelona y su capacidad creativa, innovadora y comercial. También hunde las ciudades catalanas más pequeñas. Porque Cataluña no es solo Barcelona. Ahora hemos tenido señales que indican que todo podría naufragar. Si crea un movimiento insuficiente y para ganar, subyuga a la mitad de la población, se coloca cerca del desastre y en el borde de un conflicto civil. El aspecto que no es obvio es la razón por la que han logrado un éxito tan masivo en todo el mundo.

Algo habrá contribuido al desprecio de lo opuesto.

Lo han logrado en el campo abierto, no dentro de un marco totalitario cerrado. Es decir que los oponentes podrían reaccionar. Los secesionistas no se han escondido. Desde el principio han dicho cuál era su propósito. La otra mitad de los ciudadanos subyugados tuvo tiempo de organizarse. Cuesta mucho. La primera señal de poder fue el domingo pasado, con la demostración de Barcelona. Este fue el primero en siete años. Ha ocurrido en el marco de la Unión Europea.

Los catalanes son los primeros en la Unión Europea Occidental en embarcarse en un proceso de segregación con perspectivas de éxito. La gente de Padania, Baviera o Bretaña, que tiene tantos motivos identitarios e históricos como los catalanes, y que ha sufrido la misma crisis económica, no ha tenido éxito.

¿Y por qué los catalanes tuvieron éxito y la gente de Padania no? ¿Tiene que ver con genética?

Por España

¿España?

Aquí es donde España entra en la ecuación. Ninguna de estas regiones tiene una administración con tanto poder como la España democrática, que es un país extraordinario, descentralizado y tolerante. La España democrática es el país más abierto, poroso y cosmopolita del planeta. Tengo una pequeña tendencia a exagerar.

Ya veo.

España ha transferido un alto grado de poder efectivo a los gobiernos regionales. Las "Comunidades Autónomas" son más poderosas que los estados federales de EE. UU., O que los lander alemanes en términos de incidencia en la vida cívica. El gobierno regional decide en qué escuela irán sus hijos, el idioma en el que estudiarán, cómo puede transferir su patrimonio familiar, qué policía le impondrá multas ... España ha establecido un sistema que, sin ser federal, y sin siendo llamado como tal, funciona como si fuera.

No hay ningún país en Europa que tenga una administración tan poderosa y tenga tanta capacidad para crear centros deportivos, estaciones de policía locales, hospitales grandes y pequeños, carreteras, parques con protección especial. Pero esto no solo es válido para la Generalitat. Es válido para el Gobierno Vasco, para el gallego, para Extremadura. La presencia de la administración regional en España es deslumbrante, sensacional.

Y entonces, ¿cuál es la diferencia en el ingreso per cápita entre Extremadura y Cataluña?

Esta pregunta es muy difícil. Estaba hablando sobre el impacto de los gobiernos regionales en la vida diaria y en términos de recursos para actuar. Mis amigos extranjeros me lo explicaron cuando vinieron a Europa. Tengo grupos de amigos y vamos caminando por los Picos de Europa, o por la Sierra de Madrid, o por Sierra Nevada, o por los Pirineos. Han estado alucinando durante veinte años. "¿Cómo puedes tener los monumentos tan bien restaurados?". ¿Cómo pueden tener estas estaciones de policía en pueblos pequeños, o el AVE, o las carreteras, o las autopistas? Se habían sorprendido continuamente por el nivel de servicios en España.

Cuando vamos a Aragón ven los pueblos preciosos y coloridos y los monumentos bien mantenidos. Están indicados en los mapas, hay guías con cuadernos y no cobran un euro por ello. No es como en Italia, donde pagas para visitar también la iglesia más pequeña de una pequeña ciudad.

Quiero decir esto. Quiero decir que la Generalitat se ha convertido en la administración de la vida ordinaria de todos los catalanes. De repente en 2008, 2009, 2010, este marco español que fue tan divertido, tan poroso, se declaró en quiebra. Ouch maldición! Y los catalanes dijeron: "En primer lugar, si tenemos una administración tan poderosa, que también es apreciada por todos los ciudadanos, en segundo lugar, si tenemos la ciudad más atractiva del mundo, y finalmente si tenemos el club de fútbol más atractivo de España ... ¿Por qué necesitamos a España?

Nuevamente con el Barça

Las élites jóvenes fueron responsables de eso. La generación Laporta-Guardiola-Puigdemont. Porque Laporta fue el verdadero ideólogo. Fue el primero en hablar abiertamente al mundo entero diciendo que apuntaba a la secesión. Guardiola es solo un discípulo. Y dijeron: "¿Y por qué deberíamos hundirnos? Deja que se hundan solos. "Y enmarcaron una buena historia. Eso es lo que Andalucía, Galicia, Baleares o el País Vasco no tienen. No tienen Barcelona o Barca y nunca lo tendrán.

¿Nunca?

No, el pronóstico es que nunca lo tendrán. Bueno, en trescientos años lo veremos, pero me atrevo a decir que en los próximos doscientos no lo harán. Lo que tampoco tendrán es un 20% de población irreducible que nunca se sentirá español. Esto también es genuino en Cataluña.

Bueno, ¿y los vascos?

La situación es similar, pero los vascos están tranquilos ahora. Perdieron una guerra. Y cuando pierdes una guerra, te calmas.

¿De qué guerra estás hablando?

Del último, el cuarto, la guerra carlista. La guerra de ETA. La gente lo llamaba terrorismo, pero lo tenían muy claro: era un ejército de liberación nacional. Ellos claramente saben que sus guardias estaban haciendo una guerra. La gente se confunde con esto. Era una guerra de guerrillas, de baja intensidad, combatida bajo la forma de terrorismo, sí, pero todos los especialistas militares están de acuerdo en esto, eso fue una guerra.

AHA.

Lo que no existe fuera del País Vasco y Cataluña es un núcleo de 15 o 20% de una población que ni se siente ni se sentirá española. Y ese núcleo es, creo, más poderoso en Cataluña que en el País Vasco. La gente suele colocar este núcleo, esta base, en los valles prepirenaicos y pirenaicos, pero no solo está allí. También está en Tarragona, en el Priorat, en el Delta del Ebro, en las regiones interiores y, a veces también en la zona costera de Barcelona. Hay algunas clases medias que originalmente eran agricultores, pero en el siglo XIX se convirtieron en fabricantes, industriales y empresarios. Son catalanes de origen con apellidos mantenidos durante cientos de años y con poco trato con extraños. Tuvieron algunos, porque todos los grupos permitieron la entrada de sangre extranjera. Sin embargo, mantuvieron la línea de sangre. Y ese núcleo no se siente español y nunca lo sentirá. Si tienes una base de este tipo, el salto a 40 o 50% es menos llamativo que si comenzara desde 3, 4 o 5%.

El hecho es que también hay un núcleo de ciudadanos catalanes que nunca dejarán de sentirse español.

En efecto.

¿No alcanzan el 20%?

No. Para los fenómenos de asimilación. Pero volvamos a ese núcleo que ha preservado el lenguaje, las costumbres y los hábitos. En otras guerras, este núcleo ha sido tradicionalista, más tarde carlista, luego franquista, y ahora de ERC y CUP. Estas personas forman una base que las clases emprendedoras, jóvenes, tecnológicamente altamente educadas y altamente cosmopolitas de las cuatro provincias han utilizado como base para la construcción del movimiento.

Suena como la aldea irreductible de los galos.

Exactamente. Pero mira, no son provinciales. Tienen industrias de procesamiento agrícola, enólogos, compañías de biotecnología. No tienen nada que ver con Galos. Van a las Seychelles en vacaciones.

Independencia sí o no?

Nooo.

Pero Cataluña es la mejor del mundo.

No, no, no me malinterpretes. Lo que tengo es una afición por comprender los fenómenos. Me dedico a comprender la imaginación individual, tanto la normativa como la angustiada. Soy un psiquiatra Pero también me interesan los fenómenos colectivos, es una tradición entre las grandes mentes de mi profesión. Freud tiene libros dedicados a la psicología de las masas como Ortega y Adam Smith. La intelectualidad hispana, y un pequeño intelectual francés e italiano de los últimos treinta años, ha tenido miedo de pensar en términos de psicología grupal. Los mejores pensadores nunca han tenido ese miedo. Keynes tiene un libro que explica los pánicos bursátiles, porque es un fenómeno psicológico que termina afectando a la economía.

Tal vez pueda estar fascinado por el objeto de su estudio.

Lo que me interesa es la descripción del fenómeno. Es por eso que estoy hablando de su atractivo entre las personas para quienes no debería existir. Los catalanes han sido seducidos por este movimiento. Su aparición ha sido muy repentina y ha llegado con una velocidad sin precedentes. Pasó de 20% a 48-50% en menos de un año. En 2014 alcanzó nuevos máximos, y luego disminuyó un poco, pero ha oscilado entre 40 y 45%. Saben que están muy cerca de una victoria decisiva y les explico los ingredientes que han permitido que este evento se desarrolle. Pero no estoy personalmente interesado en eso. No me importan los países pequeños, monótonos y cerrados. No me importa una Cataluña independiente. No estoy interesado en una Andorra ampliada, santurrona, católica y Montserratina, con algunos toques de glamour.

Entonces, nos quedamos en España.

El marco español es infinitamente más divertido, abierto, cosmopolita, multicultural y emocionante que el catalán, que sería empobrecedor. No estoy interesado en eso en absoluto.

Me gustaría señalarlo porque a lo largo de la entrevista te escuché elogiando al 50% de la población catalana y la ciudad de Barcelona, ​​pero el concepto de atractivo es muy subjetivo.

Estas no son mis descripciones, han sido hechas por mis colegas. Tomo el tren todos los días y escucho a los viajeros, turistas y estudiantes.

Si voy a Tokio también lo alabaré como turista. Eso es lo que todos hacen. Pero es narcisista pensar que aprecian más tu ciudad que los demás.

La gente dice cosas buenas y malas de otras ciudades.

Eso no es un sesgo cognitivo de tu parte?

Mira, yo no soy de Barcelona. Yo tampoco apoyo al Barça. Me gusta Lisboa mucho más que Barcelona. Me gusta Valencia mucho más que Barcelona. Madrid es un matón y una ciudad salvaje, pero muy divertida. Si tuviera que elegir una capital para la Península Ibérica, definitivamente elegiría Lisboa. Y si algún día se desmantela España, estoy interesado en la Corona de Aragón. No sería una mala idea revivirlo. De Montpellier a Palermo y con Nápoles como capital o Valencia. Pero nunca Barcelona porque Barcelona tiene esta tendencia a ser mojigata, monótona, montserratiana, devota y claustrofóbica. Nadie podría tolerarlo (¡muy fuerte!). Tiene una ortodoxia intolerable. Está mirando el ombligo y es típico de los catalanes.


Artículo original en inglés, aquí
Traducción: Google

dijous, 16 de novembre de 2017

Después de la independencia destruir la economía





Completada la primera fase del desastre catalán nos adentramos en la más decisiva, la destrucción económica.

Dos noticias:

1. "La fuga de empresas de Cataluña no solo se ha limitado a cambiar el domicilio social. 1.000 de esas sociedades también modificaron al mismo tiempo su sede fiscal".

2. "La sociedad de inversión del dueño de la cadena de supermercados Bon Preu, Joan Font, también ha trasladado su domicilio social a Madrid. El empresario formó parte del consejo que asesoró al gobierno de Artur Mas para la transición a la independencia".

¿Por qué los empresarios fieles también abandonan? ¿Por qué continúa la marcha de empresas ahora que parece que el problema ha desaparecido? Porqué el problema no ha desaparecido, ha empeorado. Hasta los 'manteros' del centro de Barcelona ya no venden ni la mitad.


Y ha empeorado porqué el sistema político catalán está escorado hacia los partidos enemigos de la economía libre, por eso las próximas elecciones son irrelevantes porqué con la combinación que sea formará gobierno esta gente, los que han provocado la estampida de empresas de Cataluña y los que desgobiernan Barcelona.

En el resto de España los tres partidos que engloban la gran masa de electores (PP, PSOE, Cs) son económicamente previsibles pero en la España catalana el sistema de partidos, extremadamente fragmentado, está formado en su mayor parte por actores que compiten en irracionalidad económica. Un sistema político anclado entre el supremacismo y la cultura económica del subsidio y la dependencia, conducido por funcionarios y licenciados en filología.

Cualquier inversor ya sabe que tiene enfrente al enemigo. Deep waters my friend.

THE DISCREET ANALYST



Colau: "La Agencia Europea del Medicamento no es del agrado de nuestras bases"
Sus bases son 5.000 personas que deciden por 1.600.000. Esa es su destrucción de la democracia, esa es su destrucción de la economía


dilluns, 6 de novembre de 2017

Mi madre en la manifestación de Societat Civil Catalana


Uno de los ‘éxitos’ más significativos del procés independentista ha sido ver a gente como mi madre en la manifestación de Societat Civil Catalana. A mi madre nunca la verán con un trapo, ni catalán ni español, ni tampoco de cocina. Para ella las banderas siempre han sido “trapos sucios de sangre”, me decía cuando, como cualquier joven con inquietudes políticas, flirtee con el independentismo en mi etapa universitaria.

Este domingo, sin embargo, como tantos otros miles de catalanes, ha decidido ir a Barcelona. Confiesa que nunca, a sus 62 años, pensó que se encontraría rodeada de banderas españolas. Y es que forma parte de esa generación que sufrió la dictadura franquista y el primer contacto con la insignia le produce, inevitablemente, cierto rechazo. Pero hace un esfuerzo. Su inteligencia se impone a los prejuicios: sabe que, digan lo que digan, Franco está muerto, España es una democracia y que Cataluña es libre y próspera como nunca antes.

Habla desde la autoridad moral de quien no solo ha vivido en dictadura, sino de quien, desde el PSUC la ha combatido en los años duros, cuando aún eran pocos los que se atrevían a salir a la calle y la burguesía catalana –los abuelos de muchos de los rebeldes sistémicos de la CUP– ocupaban cargos de gobernadores civiles y hacían negocios con los que hoy consideran sus opresores. Sí, hoy todo el mundo afirma que corrió ante los grises… Pero son menos los que, como ella, se salvaron de ser juzgados por el Tribunal de Orden Público gracias a la Ley de amnistía de 1977.

Como quizás muchos de los que ayer estuvieron en Barcelona, mi madre también ha evolucionado hacia posiciones moderadas, y este domingo ha roto otro tabú: se manifestó junto a banderas rojigualdas. Esta insignia que, ironías de la vida, hoy garantiza nuestros derechos porque no pide una adscripción sentimental. Solo lealtad administrativa. Lo contrario de la estelada, que excluye a quienes no comulgan con su plan. | LAURA FÀBREGAS


My Mother at the Societat Civil Catalana’s Demonstration
Mia madre alla manifestazione della Societat Civil Catalana


Together: el vídeo de Empresaris de Catalunya a favor de la sensatez